Azad Majumder

Dacca, 19 sep (EFE).- El periodista bangladesí Hedyet Hossain Mollah todavía siente el peso de la ley durante sus visitas mensuales a un tribunal de Bangladesh, tras ser detenido y puesto en libertad bajo fianza a principios de año bajo una polémica ley contra la propaganda que cumple este jueves su primer aniversario.

El periodista, que trabaja para los medios locales Dhaka Tribune y Bangla Tribune, fue detenido a principios de año después de que un funcionario local lo denunciase.

¿Su delito? Haber informado - falsamente, según el funcionario - de que en el distrito electoral de Khulna-1, en el oeste del país, se emitieron 22.419 sufragios más del número total de votos durante las elecciones generales del pasado diciembre.

La justicia bangladesí acabó ordenando la puesta en libertad bajo fianza de Mollah, especialmente después de que éste enfermase durante su detención y tras la aparición de un vídeo que sugiere que el denunciante cometió un error.

El funcionario local anunció que el candidato de la gobernante Liga Awami obtuvo 253.669 votos mientras que el aspirante opositor se hizo con 28.170, mientras que el número de votantes registrados en el distrito es de 259.420, según las pruebas.

"Todavía nos encontramos bajo presión porque el caso todavía no ha finalizado, todos los meses tenemos que ir a los tribunales. Es una forma de acoso", dijo Mollah a Efe.

El corresponsal del periódico Manabjamin, Rashidul Islam, también fue denunciado y consiguió evadir el arresto hasta que un tribunal le concedió la libertad condicional.

Ambos periodistas son víctimas de la controvertida Ley de Seguridad Digital, que prevé penas de cárcel por delitos vagamente tipificados como publicar "propaganda" contra Bangladesh, difundir rumores o revelar secretos de estado.

La ley fue aprobada en septiembre de 2018, apenas tres meses antes de las elecciones generales que la primera ministra Sheikh Hasina, de la gobernante Liga Awami, ganó holgadamente con 288 de 300 asientos en el Parlamento.

Periodistas y editores han criticado la ley por considerarla una herramienta para atajar la libertad de expresión en los medios de comunicación y las redes sociales, una preocupación compartida por la Unión Europea.

Desde su aprobación se han presentado un total de 396 denuncias bajo esta ley y 201 han sido desestimadas, sin que haya condenados bajo la nueva ley, dijo a Efe un funcionario del tribunal de ciberdelitos de Dacca, que pidió el anonimato.

Un fiscal especial del tribunal de ciberdelitos de la capital, Nazrul Islam Shamim, dijo a Efe que "muchos casos han sido desestimados porque no había suficientes pruebas en las denuncias para seguir con el caso. En otras ocasiones, las alegaciones no eran muy importantes".

La mayoría de los casos están relacionados con publicaciones en Facebook, mientras que "solo unos pocos casos" involucran a periodistas, añadió la fuente.

Pero esos "pocos casos" no han disipado el temor entre los profesionales de la información.

El presidente del Consejo de Editores de Bangladesh y editor del diario local Daily Star, Mahfuz Anam, calificó la ley de "obstáculo contra la prensa libre" y declaró estar decepcionado por la negativa del Gobierno a incluir cambios.

Amnistía Internacional ha instado a la nación asiática a abandonar la ley o al menos rebajarla.

"Hemos advertido la ansiedad entre los periodistas y el público en general en el país, ya que no saben si lo que dicen o escriben puede ser un delito bajo la nueva ley", dijo a Efe Saad Hammadi, un antiguo periodista y miembro de la organización pro derechos humanos.

Hammadi llamó la atención hacia las detenciones de varias personas que publicaron contenido satírico sobre varios líderes del partido gobernante en las redes sociales.

"La promulgación de la ley sin escuchar las preocupaciones de los periodistas y de la gente en general sientan un muy mal ejemplo del compromiso de Bangladesh hacia la protección de la libertad de expresión", concluyó. EFE