Madrid, 10 sep (EFE).- Los medios públicos europeos tienen dificultades para captar a las audiencias jóvenes y a los ciudadanos con estudios bajos, aún más acusadas en internet, y si no mejoran en estos campos se arriesgan no sólo a perder influencia, sino a caer en la irrelevancia.

Son las conclusiones de un estudio del Reuters Institute for the Study of Journalism, en el que se analizan las audiencias de las noticias ofrecidas por los medios públicos -tanto su emisión tradicional como digital- de ocho países europeos, incluido España.

En la actualidad, según la investigación, los ciudadanos consumen y confían en la información de estos medios, que cuentan con una audiencia cada vez más longeva, con alto nivel educativo y diversa políticamente. Pero están en aprietos para crecer y tener una presencia destacada en el entorno digital.

"Los medios públicos de muchos países se quedan lejos de la ambición de proveer un servicio de noticias casi universal", sostienen los investigadores, particularmente en internet, ya que la competencia en línea es muy grande tanto con otros medios como con plataformas como Facebook y Youtube.

Su relevancia se sustenta principalmente en sus emisiones por los canales tradicionales -televisión y radio-, cuyo declive estructural es "inexorable". El alcance de sus servicios informativos en internet es menor que el de sus canales tradicionales.

Según el Reuters Institute for the Study of Journalism, la audiencia de estos medios públicos envejece: más de la mitad es mayor de 55 años.

Los jóvenes ven y escuchan mucho menos las noticias en los medios públicos que la población general, y acceden aún menos a sus noticias en línea. En España, si el 42 % de los ciudadanos se informa al menos una vez a la semana mediante RTVE, la cifra baja al 32 % para el público de entre 18 y 25 años.

Frente al 8 % de los jóvenes españoles de ese rango de edad que utiliza RTVE.es para informarse, el 34 % lo hace a través de Facebook y el 25 % mediante Youtube.

La audiencia digital de los medios públicos suele ser inferior a la que acude a ellos por las vías tradicionales, cuya tipología de usuarios apenas difiere, son los mismos. Su oferta en línea apenas aporta un 5 % de público adicional.

En cuanto al nivel de estudios, las audiencias de estos servicios informativos públicos cuentan con más ciudadanos con un alto nivel de estudios: los que tienen bajo nivel educativo ven y consumen menos sus noticias.

Según el estudio, las noticias de estos medios gozan de una audiencia diversa políticamente hablando, tanto de derecha como de izquierda, si bien confían más en ellas los ciudadanos de izquierda y de centro y no populistas.

"El descenso continuado de la televisión y la radio como fuente de noticias pone de manifiesto la urgencia de una reinvención total para el entorno digital y para ser capaz de satisfacer a audiencias más jóvenes y con un nivel de estudios bajo".

Si no, continúa el informe, "se enfrentan al riesgo real de ser irrelevantes para la mayor parte del público", una irrelevancia que socavaría su función de servicio público. EFE