Luis Miguel Pascual

París, 24 ago (EFE).- Los actos en recuerdo a los republicanos españoles que liberaron París del yugo nazi hace 75 años se tornaron este sábado en una reivindicación, aprovechando la presencia por vez primera de un miembro del Ejecutivo español, la ministra de Justicia, Dolores Delgado.

Fue en el último acto de una jornada cargada de homenajes en diferentes puntos de la capital francesa, cuando Delgado se disponía a descubrir una placa junto al jardín adyacente al Ayuntamiento que lleva el nombre de los Combatientes de "la Nueve", la primera brigada que entró en París aquel 24 de agosto de 1944, compuesta esencialmente de republicanos españoles que se habían exiliado tras la Guerra Civil.

En sus alocuciones, varios representantes de asociaciones habían pedido al Ejecutivo más reconocimiento para las víctimas del franquismo y consideraron laxa la ley de memoria histórica de 2007.

El tono fue subiendo hasta que una representante de la anarquista CNT acabó coreando el "No pasarán", en medio del aplauso general.

Delgado era la siguiente en el turno de palabra y no esquivó el órdago que le habían lanzado: "Os agradezco que exijáis a los poderes públicos que den pasos en favor de la verdad, la justicia y la reparación. A veces las leyes van más lentas que la sociedad".

Sus palabras no calmaron a un auditorio nutrido, medio millar de asistentes, muchos de ellos procedentes de España y otros hijos de exiliados del franquismo, algunos vestidos con uniformes republicanos, muchos más con la bandera lila, roja y amarilla.

Los abucheos hicieron que la ministra se decidiera a responder, a asegurar que su presencia en esos actos, la primera de un miembro del Ejecutivo desde que París comenzó a reconocer la labor de aquella brigada de españoles, era ya un avance y que su Gobierno quiere dar pasos hacia la reparación de las víctimas.

"Estamos aquí para escuchar las voces de las víctimas y para avanzar. Queremos cambiar una ley buena, la de memoria histórica de 2007, para mejorarla a partir de vuestras aportaciones", aseguró Delgado dirigiéndose a representantes de las asociaciones.

Sus palabras no calmaron al público que siguió interpelando con gritos de "España es republicana" y la ministra mantuvo el diálogo desde el estrado.

"Estoy convencida de que los combatientes que entraron en París hace 75 años poniendo su pecho por delante para defender los valores de la libertad defenderían hoy la Constitución de 1978", aseguró, una frase que acabó por encender al público.

Delgado reconoció que aquellos valientes y sus descendientes "merecen reconocimiento y justicia" y afirmó que "el Gobierno de España está aquí por eso".

El ambiente se calmó cuando en su lugar subió al estrado la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, la responsable de que "la Nueve" tenga una plaza en París y que su combate comience a ser reconocido en Francia.

La regidora aseguró que "solo en París puede ocurrir algo así, porque es una ciudad de diálogo y de controversia en libertad".

"Creo que el Gobierno español envía una señal importante al estar hoy aquí. Podríamos quejarnos si no estuvieran aquí. Pero están y quieren cambiar la ley de memoria histórica", dijo Hidalgo, hija ella misma de exiliados españoles.

Posteriormente, la alcaldesa y la ministra inauguraron una placa de homenaje regalada por la anterior administración del Ayuntamiento de Madrid, sin que hubiera ningún representante de la nueva corporación municipal de la capital española.

Además, entregaron los certificados de reparación a dos excombatientes, Mariano Laborda y José Góngora.

Hidalgo y Delgado compartieron varios actos a lo largo de la jornada, entre ellos la inauguración de un enorme mural pintado en una fachada como homenaje a "la Nueve" y un jardín dedicado a Federica Montseny, que durante la Segunda República se convirtió en la primera mujer ministra de la historia de España.

En esos actos, el ambiente fue menos tenso. Delgado destacó que los combatientes de "la Nueve" defendieron "lo mejor de la historia" de España y se batieron para que hoy "se pueda disfrutar de la libertad".

"Llegaron los primeros a París, pero fueron los últimos en ser reconocidos", aseguró la ministra, que lamentó que su hazaña quedara durante años escondida en la memoria colectiva.

La alcaldesa reconoció que "se ha tardado mucho" en reconocer la labor de esos combatientes que, luchando contra el nazismo, creían poder también acabar con el franquismo en España. EFE

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