Mario Güera-i-Duch

Barcelona, 16 ago (EFE).- El literato y cineasta Carlos Cañeque sostiene en una entrevista con Efe que todo escritor "tiene siempre negros" y que busca inspiración y "toma" prestado para sus obras lo que le rodea, por lo que sostiene que "la autoría total e individual no existe".

Ganador del Premio Nadal en 1997 con la obra "Quién", Carlos Cañeque (Barcelona, 1957) muestra en su última novela, "La sociedad de los personajes inacabados" (Editorial Funambulista), a un autor que se siente fracasado e impedido para escribir una nueva obra exitosa, y que contrata a un "negro literario".

"José el Escritor" es un "negro literario". Con ese término "políticamente incorrecto" lo describe el protagonista y lo justifica el autor, con un "tono muy próximo al teatro del absurdo".

"Mi intención es plantear que todo escritor siempre tiene 'negros', y que toma casi todo de la realidad que le rodea, de las personas que conoce, de conversaciones que escucha casualmente en un bar. Creo que la autoría total e individual no existe", ha explicado Cañeque.

Y eso debe ser cierto cuando llega un punto en la narración en que nos sumergiremos en "un viaje de metaficción" donde ya no se sabe quién es quién y donde los personajes "piden a su autor que les haga cambios mediante adjetivos" y sobre todo que no los abandone, pues "eso significaría su inmediata defunción".

Así lo cuenta el autor: "Tanto las tres películas que he escrito y dirigido como mis cuatro novelas nos presentan a un autor protagonista que quiere hacer una obra (...), hasta concluir que el proyecto de la obra que estamos leyendo o viendo es también el producto".

"La metaficción, la autoficción, la reflexión y el juego con la autoría es algo que se encuentra en la literatura clásica de forma muy clara", ha asegurado, citando los ejemplos del "Quijote" y de la "Divina comedia", aunque él lo haya tomado probablemente de Jorge Luis Borges, que es el "centro" de la primera obra de Cañeque.

"En esta novela (Editorial Funambulista) estuve dudando hasta el último momento si el protagonista, que se llama Carlos Cardeñosa, se debería llamar Carlos Cañeque", ha confesado a Efe el autor.

Al preguntarle sobre esas pinceladas autobiográficas, no habla de "negros": "En mis películas y en mis novelas lo autobiográfico se explicita mucho más al aparecer yo como centro. En mis películas aparezco como actor con mi nombre y mis obsesiones".

"Eso puede ser visto como un acto de narcisismo", ha sugerido, y luego lo ha matizado irónicamente: "Aunque no del todo, ya que siempre aparezco como un autor fracasado...".

Su película "La cámara lúcida" (2013) es una adaptación de la novela con la que ganó el Premio Nadal, que guarda una estrecha relación con "La sociedad de los personajes inacabados": "Son mis dos novelas más metaficcionales", ha contado.

De hecho, como le ha sucedido en su última obra, también en "Quién" estuvo a punto de llamar a su protagonista Carlos Cañeque: "Un amigo sensato me convenció de que esa opción no era buena, porque se podría leer la novela como una especie de memorias, y eso, me dijo, tal vez haría que se descartara para el premio", ha explicado a Efe.

En cuanto a proyectos futuros, tiene dos: un guion sobre un incesto y una novela sobre "un enano y una mujer grande y sorda", aunque como género prefiere la novela, porque "el cine es muy problemático" económicamente y la novela exige "una inversión de tiempo y trabajo, pero uno la puede hacer solo".

Si no la hace un José por ti, claro. EFE