Quito, 19 jul (EFE).- El sueco Ola Bini, el amigo de Julian Assange investigado en Ecuador por presunto espionaje, aseguró este viernes que las recientes acusaciones acerca de que el fundador de WikiLeaks usó la embajada ecuatoriana en Londres para interferir en las elecciones presidenciales de EEUU son "infundadas".

"En lo que a mí respecta, Julian o WikiLeaks nunca han hecho algo semejante, y lo que puedo decir como un ciudadano preocupado y amigo de Julian es que estas acusaciones siguen siendo completamente infundadas", aseguró el informático sueco tras su comparecencia semanal en la Fiscalía General del Estado, en Quito.

Bini argumentó que la información, divulgada esta semana por la cadena CNN, responde a un intento del "Partido Demócrata en EEUU, que sigue tratando de involucrar a los rusos y a WikiLeaks como chivos expiatorios por la elección de (Donald) Trump, en lugar de asumir su responsabilidad por el fracaso en las elecciones".

De acuerdo al medio de comunicación norteamericano, el fundador de WikiLeaks utilizó la embajada de Ecuador en Londres, donde estuvo asilado casi siete años, como centro de operaciones para interferir en la elección de 2016 en Estados Unidos, en la que se impuso el actual presidente Trump.

El experto en encriptación cibernética y software libre fue detenido en Quito por presunto espionaje informático el pasado 11 de abril, horas después de que el Estado ecuatoriano pusiera fin al asilo concedido a Assange desde 2012 en su embajada de Londres.

Bini, que había sido puesto bajo prisión preventiva, fue excarcelado el pasado 20 de junio después de que un juez de la Corte de Justicia de la provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, aceptara un recurso de "habeas corpus" solicitado por su defensa.

Desde entonces comparece cada viernes ante la autoridad fiscal y hoy lo ha hecho pese a haber expirado el plazo de la instrucción la semana pasada, al que se han añadido 30 días adicionales al haber solicitado la Fiscalía la vinculación en el caso de un nuevo individuo, de nacionalidad ecuatoriana.

En relación a la petición de la Justicia de EEUU de tomar declaración a Bini en el marco de una investigación que lleva a cabo por el caso Assange, el informático sueco aseguró que no teme ningún proceso: "Julian es solo un amigo, como siempre lo he dicho", y apostilló que era importante subrayar "que el artículo de CNN no contiene, de hecho, ninguna información nueva, solo insinuaciones".

La ministra ecuatoriana del Interior, María Paula Romo, al informar de la detención de Bini en abril, al que entonces no identificó, dijo que otros dos sospechosos de nacionalidad rusa estaban presuntamente implicados en el caso de presunto espionaje, una sospecha que se eleva de la documentación difundida en los últimos meses de la empresa española que custodiaba la legación.

Sobre ese extremo, Bini aseguró que no había conocido ni conoce a ningún nacional ruso en la embajada en Londres, que según las autoridades ecuatorianas visitó en al menos 14 ocasiones en los últimos años.

"Para que quede claro: nunca he visto ningún tipo de material hackeado entregado a Julian Assange o a WikiLeaks salvo comida", remarcó.

La solicitud de EEUU de investigarle -que ha sido denegada por las autoridades judiciales, que pidieron que el testimonio fuera ante un fiscal ecuatoriano y no estadounidense, y sin la presencia de miembros del FBI-, según el letrado de Bini, Carlos Soria, se produjo a raíz de las declaraciones de la ministra Romo a propósito de la existencia de dos supuestos hackers rusos.

El pasado 11 de junio, una portavoz del Departamento de Justicia confirmó a Efe que el Gobierno de EEUU pidió formalmente al Reino Unido la extradición del fundador de WikiLeaks.

De 47 años y de origen australiano, Assange se enfrenta en una corte federal del estado de Virginia a varios delitos de espionaje y de publicación de documentos altamente clasificados, en relación con la filtración masiva que organizó en 2010 a través de su portal.

El 11 de abril fue detenido por la policía británica en la embajada ecuatoriana en Londres, donde se refugió en 2012 para eludir su extradición a Suecia, que pidió su entrega a raíz de dos presuntos delitos sexuales -uno de violación- que él siempre negó. EFE

db/elb/si