Vigo, 19 jul (EFE).- El delantero Santi Mina afirmó este viernes que regresa al Celta de Vigo siendo "un futbolista hecho", tras jugar las últimas cuatro temporadas en el Valencia, donde firmó sus "mejores números" como delantero -el curso pasado hizo 7 goles en LaLiga, 4 en la Copa del Rey y 2 en la Liga de Campeones-.

"Estos cuatro años fuera de casa me han servido para madurar en todos los aspectos. Me fui siendo un niño y creo que vuelvo un futbolista hecho, con valores importantes que ya me habían inculcado desde pequeñito aquí en el Celta. Lo más importante es la experiencia que he podido vivir a nivel europeo", declaró durante su presentación.

Mina aseguró que, pese a los rumores que situaban al delantero uruguayo Maxi Gómez en el West Ham, siempre creyó en su vuelta a Vigo porque "sé con creces que el Celta cumplió con su palabra de que iba a hacer lo que estaba en su mano para que yo viniese, y así fue".

"Está claro que hay intereses de ciertos clubes en buenos jugadores -en referencia a Maxi Gómez, fichado finalmente por el Valencia en la operación que acabó con Mina y Jorge Sáenz en el Celta-, pero yo estoy muy agradecido al club, a todos los que hicieron posible que esté aquí de vuelta", insistió.

El ex valencianista confesó que la presencia de Rubén Blanco, su "mejor amigo", y el internacional español Iago Aspas, "un ídolo", en el vestuario celeste influyeron en su decisión de regresar a Balaídos.

"Es un orgullo volver a defender esta camiseta. Desde el primer que llegué lo haré con toda la ilusión que tengo, la misma que tenía cuando llegué siendo un niño", declaró el atacante, quien se siente un futbolista "más maduro" tras su paso por Mestalla.

"Aquí en Vigo jugaba en la banda derecha o en la izquierda, y en estos últimos años lo hice más como delantero centro. Jugaré donde el entrenador me ponga. He venido a jugar los máximos minutos posibles y a disfrutar del fútbol con toda mi gente", manifestó.

Se marcó Europa como objetivo, "tenemos equipo para pelear por ello", y prometió trabajar "fuerte" para ganarse el perdón de aquellos aficionados que todavía recuerdan su salida al Valencia hace cuatro años, después de que el conjunto ché pagase los 10 millones fijados en su cláusula.

"En mis últimas visitas a Balaídos hubo división de opiniones. Cuando supe del interés del Celta y el proyecto que el club estaba haciendo, yo les transmití mi interés. Para mí la opinión de la gente es respetable, pero también es un aliciente, querer demostrarle al club que salió beneficiado de esta operación", reiteró.

El director deportivo del Celta, Felipe Miñambres, no ocultó su satisfacción por el fichaje del delantero gallego, "un gran rematador, que nos puede ayudar tanto en banda como de delantero centro".

Tras comparecer ante los periodistas en la sala de prensa, donde estuvieron presentes tanto el presidente y máximo accionista Carlos Mouriño como el vicepresidente Ricado Barros, el futbolista saltó al césped de Balaídos, donde lo esperaban cerca de dos mil aficionados, con los que se fotografió y a los que firmó autógrafos. EFE

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