París, 17 jul. (EFECOM).- Los países del G7 coinciden en que hay que actuar rápidamente frente al proyecto de criptomoneda de Facebook, y también han esbozado un principio de acuerdo sobre la pertinencia de un tipo mínimo para el impuesto de sociedades.

El titular francés de Finanzas, Bruno Le Maire, subrayó este miércoles la "visión compartida" de los ministros de Finanzas del G7, reunidos hasta el jueves en la ciudad de Chantilly, al norte de París, sobre la "necesidad de actuar rápidamente" ante la nueva criptomoneda de Facebook.

Los siete países más ricos del mundo manifestaron preocupaciones "tanto técnicas como políticas", y al mismo tiempo reconocieron que detrás de libra lo que está en cuestión es el sistema de pagos, según Le Maire.

El responsable francés de Finanzas, muy crítico con el proyecto de Facebook, había señalado al comienzo del encuentro que libra no reúne las condiciones para su puesta en circulación y reafirmó su rechazo a que una compañía privada cree una moneda con características similares a las de los Estados soberanos.

"Nadie puede aceptar que multinacionales con más de 1.000 millones de usuarios se transformen en estados privados y se doten de una moneda capaz de competir con las divisas soberanas e incluso desestabilizar las reservas de bancos centrales sin obligaciones de control de los riesgos de blanqeo o de lucha contra la financiación del terrorismo", afirmó en declaraciones a "Le Figaro".

El anfitrión de este G7 de Finanzas se felicitó de la posición de su homólogo estadounidense, Steven Mnuchin, que el lunes había mostrado "seria preocupación" acerca de libra y advirtió de la posibilidad de que sea utilizada para maniobras especulativas y lavado de dinero.

Le Maire encargó a finales de junio al miembro francés del comité ejecutivo del Banco Central Europeo Benoît Coeuré la puesta en marcha de un grupo de trabajo sobre criptomonedas, en reacción a los planes de Facebook. Un primer informe de etapa del grupo de trabajo debía presentarse en la ministerial de Chantilly.

Sobre un tipo mínimo para el impuesto de sociedades, el ministro francés se mostró esperanzado en que un comienzo de acuerdo pueda plasmarse este jueves.

Le Maire había fijado como meta para esta ministerial del G7 un compromiso de principio sobre la pertinencia de establecer una horquilla de tipos. Quedaría para más tarde la fijación de esa horquilla.

Otro aspecto más peliagudo de la agenda de Chantilly es la fiscalidad de los gigantes de internet. El ministro francés señaló que hay "una visión común" sobre la necesidad de abordar los retos que plantea la digitalización de la economía y que hacen falta nuevas reglas.

Pero a continuación reconoció que "las discusiones son complicadas" sobre cómo tratar específicamente "modelos de negocios altamente digitalizados".

Le Maire aprovechó la reunión para mantener una entrevista bilateral con Mnuchin.

Francia choca con Estados Unidos en el impuesto nacional que ha creado para los gigantes de internet, en su inmensa mayoría estadounidenses. Un impuesto que Washington considera un ataque contra sus propios intereses.

El responsable francés se mostró en su cuenta de Twitter satisfecho tras la entrevista de haber tenido la oportunidad de discutir cuestiones clave con el secretario del Tesoro.

Para Francia, el impuesto nacional a los gigantes digitales es una forma de hacer presión en el ámbito internacional para llegar a un acuerdo sobre la fiscalidad del negocio de internet.

El G20 ha encargado a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) respuestas internacionales al fenómeno de las compañías digitales que declaran sus beneficios en las jurisdicciones que les resultan más favorables desde el punto de vista fiscal.

El mandato para la OCDE es la búsqueda de un compromiso de aquí a finales de 2019 que pueda aplicarse un año después. EFECOM