Manuel Sánchez Gómez

Londres, 30 jun (EFE).- "Es muy buena, muy buena y tiene una historia increíble", repite Xavi Budó, entrenador de la española Paula Badosa, una tenista que apuntó a comerse el mundo, a la que la presión le pudo y que cuatro años después de coronarse como campeona júnior de Roland Garros disputará su primer encuentro en Wimbledon.

La natural de Nueva York, pero nacionalizada española, cuenta ya con 21 años, se asienta en el puesto 126 del ránking y, desde que comenzó su relación profesional con Budó, ha salido del bache, de la ansiedad y de unas expectativas y unas comparaciones que no ayudaron nada.

Despojada ya de la vitola de "la nueva Sharapova", Badosa, que debutará este martes en Wimbledon, atendió a Efe en las instalaciones del All England Club antes de su estreno ante la rusa Varvara Flink.

P: Será su primer partido en Wimbledon. Esto es muy diferente a la previa, ¿hay nervios para el debut?

R: Es otra sensación, otra energía estar aquí con todos los profesionales. Estoy un poco nerviosa y, sobre todo, con ganas de hacerlo bien.

P: Lleva tres partidos seguidos a tres sets. Físicamente, ¿cómo se encuentra?

R: He mejorado mucho en ese aspecto porque este año he competido muchísimas semanas y partidos muy duros. Me estoy sintiendo muy bien y veo que aguanto muchos partidos duros seguidos, algo que antes era imposible.

P: Hace años dijo que tenía miedo al ver a todos los tenistas que se habían estancado por la presión. ¿Dónde está ese miedo ahora?

R: He pasado mucho tiempo con ese miedo. He pasado por muchos momentos muy difíciles donde no veía la luz al final del túnel. A eso me ha ayudado mucho mi entrenador Xavi, a superar estos momentos. Al final si crees en ti y luchas por ello, por lo que quieres de verdad, las cosas acaban saliendo.

P: ¿Cuál fue el momento en el que se vio más abajo?

R: Creo que entre el año pasado y hace dos. En ese momento no me veía con un futuro en el tenis porque veía que no ganaba los partidos que tenía que ganar, en el ránking no me veía escalando y me veía estancada.

P: Cuando nota ese estancamiento, ¿piensa en algún momento en dejarlo?

R: Sí, he pasado por momentos de mucha autodestrucción, muy negativa. La verdad es que había momentos que pensaba que igual no estaba hecha para este deporte y me superaba el miedo a no conseguirlo. Pasaba muchos partidos con muchísima ansiedad y sí que he pensado en momentos que igual no estaba hecha para esto.

P: ¿Qué provocaba esa ansiedad?

R: Yo creo que ha sido un poco de todo. La presión externa y las expectativas que no se cumplieron para mí eran como frustración y que no lo aceptaba. Se me juntó todo y al final me entró mucho miedo. Aparte de que yo en ese momento me autodestruía mucho y tampoco ayudaba para salir del agujero.

P: Cuando llega a ese momento tan bajo, decide llamar a Xavi.

R: Sí. Creo que el momento más crucial de mi carrera, que fue el momento que yo lo llamé, creo que sí que me cogió en el peor momento. Él siempre ha confiado mucho en mí. Yo necesitaba también tener a alguien al lado que confiara en mí aún estando mal porque eso también te da algo de seguridad en ti misma. Me ayudó a salir de ahí.

P: Da la sensación de que no es la típica relación entrenador-jugadora y queda demostrado con textos como el que Xavi publicó el pasado 27 de junio dirigido a ti.

R: Con Xavi es como que hubo una conexión. Es como mi familia para mí. Se sabe toda mi vida. Cualquier problema que tengo, sea personal o profesional, la primera persona a la que llamo es a él y creo que eso vale mucho más que cualquier otra cosa. Siempre ha sido mi objetivo, porque soy una persona muy emocional y lo que buscaba era un entrenador que fuera como un padre.

P: ¿Se ha planteado alguna vez qué hubiera pasado si él hubiera estado desde el principio de su carrera?

R: Me lo he planteado muchas veces y de hecho lo he hablado con él. Quizás sí me hubiera ido un poco mejor, pero también yo soy sincera conmigo misma y creo que no estaba preparada para estar con él. ¿Por qué? Porque yo creo que me vino todo de golpe y era muy joven. En parte, era muy inmadura porque no estaba preparada para todo y cuando te llega todo de repente y te dicen que eres la siguiente Sharapova o cualquier frase así, te vuelves poco humilde, escuchas menos. Me volví muy caprichosa, lo quería todo de golpe, quería ganar ya. Creo que me maleducaron desde fuera, en mi entorno. Cuando ganas no te dicen las verdades. Creo que me he tenido que dar algunos golpes para darme cuenta de la gente que vale la pena y la que no.

P: ¿Las presiones que le llegan fueron externas o se las aplicó usted misma?

R: Un poco de todo, pero bastante externo. Me afectaron bastante las redes sociales, todo lo que se decía mí, lo que la gente esperaba. Yo soy una persona muy ambiciosa, a veces demasiado porque no sé controlar las ganas que tengo de hacerlo bien. Se juntaron las dos cosas y formó una bomba.

P: ¿Qué papel juegan los medios de comunicación en este caso? Cuando a usted le llaman la nueva Sharapova, por ejemplo, o a Carlos Alcaraz el nuevo Nadal.

R: Los medios lo hacen siempre y en eso no van a cambiar. Para mí es muy criticable porque al final ni Carlos Alcaraz va ser el nuevo Nadal, ni yo voy a ser la nueva Sharapova. Cada uno tiene que ser la mejor versión de sí mismo y los medios comparan mucho y eso hace muchísimo daño y más en gente joven. Si a mí me comparan ahora, como sé cómo está todo, igual lo gestiono mejor. Pero cuando te comparan tan joven no lo gestionas tan bien.

P: ¿Qué opina Paula Badosa cuando ve a un chica de 15 años como Cori Gauff jugar el cuadro final de Wimbledon?

R: Sinceramente, la estuve viendo en la previa, porque siempre te interesa ver las jóvenes que van a subir, y la analicé un poco y pensé "a ver si esta chica lo gestiona bien porque tiene un gran potencial". Lo importante para ella ahora no es que mejore tenísticamente, físicamente o mentalmente, si no cómo gestione todo su entorno porque no es fácil que tengas seis entrenadores, mánagers y los medios que empiezan a decir barbaridades.

P: Este sábado, Roger Federer dijo que a él se le acercan muchos jugadores jóvenes pidiéndole consejo. ¿Alguna vez le ha pedido consejo a algún tenista?

R: La verdad es que nunca me he atrevido. Si me tuviera que acercar a alguien para aprender de verdad y que es mi ídolo, es Rafa Nadal. En ese momento tengo vergüenza y la sigo teniendo. Es alguien súper especial, un ídolo desde la infancia y sí que me gustaría preguntarle muchísimas cosas.

P: Con muchas jugadores ocurre que están muy implicadas en redes sociales, que hacen pases de modelo, etc. Se escucha muchas críticas machistas hacia ellas del palo "si no pasara tanto tiempo en Instagram sería mejor en el tenis". ¿Cómo lo valora?

R: Yo creo que al final cada persona, sea mujer u hombre, o sea tenista o no tenista, es respetable todo lo que haga en redes sociales. Creo que eso no lo critico nunca. Lo que sí que estoy de acuerdo y que lo he vivido yo personalmente porque era una persona muy activa en redes sociales, era que sí que me distraía. Estaba más dispersa. Desde que ahora lo aparté eso te ayuda un poco más y te ayuda a crecer personalmente. EFE

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