Madrid, 19 may (EFE).- Las 5 claves de la trigésima octava jornada de LaLiga Santander fueron:

1. El Valencia es de 'Champions'

La confianza mantenida por la directiva valencianista en la figura de Marcelino García Toral acabó recogiendo el premio deseado y el Valencia cumplió el objetivo de la temporada: acabar en puesto de la Liga de Campeones. Un par de jornadas en cuarta posición le han servido para volver a una competición que es la base del crecimiento de cualquier equipo, por el premio económico, y el prestigio. De ganar apenas cuatro partidos en la primera vuelta a vencer once en la segunda en una remontada que terminó de certificar en Pucela ante un Real Valladolid ya salvado que rebajó la tensión de los últimos choques.

2. Setién, adiós reivindicando un estilo

Se marcha tras vencer en el Camp Nou y el Santiago Bernabéu. El legado de Quique Setién está en un estilo que considera intocable y que el Real Betis debería extender con un técnico que rebaje la crispación actual. Las consecuencias cuando no se ganan con esa filosofía son devastadoras y Setién lo asume con entereza, dando prioridad al estilo por encima del resultado e incluso asumiendo parte de culpa por no haberse abierto a la cultura sevillana. Se marcha con una exhibición final ante un Real Madrid destruido y sin orgullo. Zidane fue incapaz de enderezar un equipo a la deriva y las consecuencias acaban manchando su imagen impoluta, no solo en forma de derrota si no con gestos como impedir a Bale despedirse del madridismo, castigado con el banquillo y sin ni siquiera calentar.

3. El Getafe vuelve a Europa

Nueve años después el Getafe regresa a la Liga Europa. Acarició la Liga de Campeones en el mejor año de su historia en LaLiga Santander, pero no le dio en la recta final ante el poderío del Valencia. Nada rebajó el mérito de un modesto que vuelta alto de la mano de Bordalás, manteado por sus jugadores y admirado por cada aficionado. El empate final ante el Villarreal, en un encuentro condicionado por las noticias que llegaban de Valladolid, no fue un freno a la fiesta azulona. 59 puntos repletos de mérito de un equipo trabajado a la perfección en cada línea. Solo nueve derrotas, tres menos que el Real Madrid. Un año inolvidable.

4. De acariciar Europa a verse fuera

Necesitaba un punto el Athletic Club de Bilbao para ver premiada con la clasificación europea que le otorgaba el séptimo puesto, su remontada desde que llegó Gaizka Garitano. La pudo sellar volcado en el tiempo añadido, cuando el derechazo de Íñigo Martínez lo repelió el poste en un 92 de locura. El contragolpe veloz del Sevilla acabó en un error del portero Iago Herrerín en el centro del campo y el tanto de la sentencia de un Sevilla que cumplió con honor. Se presenta un verano de reflexión y análisis de errores en Lezama mientras construyen un nuevo proyecto que cumpla objetivos.

5. Borja Iglesias y un grito unido de celebración

Es una de las imágenes de la jornada. Borja Iglesias, referente absoluto de un Espanyol que conquistó posición europea en la última jornada, alzado a hombros por la afición 'perica'. Rodeado de seguidores a los que dio tanta felicidad con sus goles, gritando de felicidad tras vivir tres años frenéticos en los que el fútbol le regaló pasar de estar en Segunda B a convertirse en uno de los mejores nueves de LaLiga. Desde el 2007, cuando disputó la final de la Copa de la UEFA, no la disputaba un equipo que nunca dejó de creer y encontró en el último suspiro el premio de la séptima plaza. EFE