Alicia García de Francisco

Cannes (Francia), 19 may (EFE).- Un policía rumano viaja a la Gomera para aprender el silbo gomero y así comunicarse con la mafia. Es la surrealista historia con la que Corneliu Porumboiu compite por la Palma de Oro de Cannes y que ha sorprendido y divertido en el festival.

Porumboi supo de la existencia del silbo a través de un documental que vio hace diez años y se sintió fascinado por esta forma de comunicación.

"En aquella época empecé a hacer algunas investigaciones y a leer artículos, incluso escribí un guion pero no era bueno, así que abandoné el tema y tras mi anterior largometraje, lo retomé", explicó hoy el realizador en la rueda de prensa de presentación de "La Gomera".

Los protagonistas de la historia son Gilda, una especie de femme fatale a la que interpreta la rumana Catrinel Maron en su primer papel en su país, y Cristi (Vlad Ivanov), un policía corrupto que se ve forzado a aprender el silbo para comunicarse con los mafiosos que quieren sacar de la cárcel al novio de la joven.

Para interpretar sus personajes, los actores tuvieron que aprender a comunicarse con el silbo o al menos, lo esencial.

"Estuvimos 15 días en Bucarest con las otros actores para aprender los rudimentos de la lengua, cómo posicionar la mano, cómo encontrar el buen tono, como soplar, y luego a través de skype nos ejercitábamos dos veces por semana", explicó Maron.

Un aprendizaje que Ivanov tomó como una broma del director en un primer momento y que luego descubrió que iba en serio y que además era una tarea muy dura que le obligó a practicar cuatro horas diarias.

Pero al final fue un proceso muy divertido, reconoció el actor, que también destacó el rodaje en La Gomera, donde oían "a la gente en las terraza o en las calles hablando mediante el silbo".

Junto a los actores rumanos, la película cuenta con la participación del realizador español Agustí Villaronga o con el canario Francisco Correa, un actor no profesional que debuta con este filme y que ayudó además a sus compañeros a aprender el silbo, como demostró hoy en la rueda de prensa.

"Mi objetivo al hacer el personaje era no perjudicar a los otros actores porque yo no soy actor, me dedico a la enseñanza y no quería echar a perder el trabajo de los demás, solo hacer mi trabajo lo mejor posible", resaltó Correa.

Una experiencia que calificó de "maravillosa" y "compleja" por su falta de experiencia en la interpretación, pero un "verdadero regalo".

Claramente influencia por el cine negro clásico, el realizador reconoció que antes de rodar "La Gomera" volvió a ver algunos de sus títulos preferidos, entre los que citó "Gilda" o "Notorius" ("Encadenados").

Aunque Porumboiu le da un giro cómico a la historia con momentos que recuerdan al cine del finlandés Aki Kaurismaki.

Un humor al que contribuye una excelente banda sonora con música que va desde Iggy Pop a Richard Strauss o Ute Lemper, que contribuye a marcar el ritmo de una historia con una cadencia muy particular.

"La Gomera" es la cuarta película que Porumboiu presenta en Cannes y la primera en la competición oficial, un paso muy importante para el realizador ya que el ser estrenada en el festival ayuda mucho a la distribución internacional de su cine.

Un filme que se ha presentado en una jornada en la que la competición oficial ha visto también el thriller "The Wild Goose Lake", del chino, Diao Yinan, que con su anterior trabajo, "Black Coal", ganó el Oso de Oro de Berlín hace cinco años.

En esta ocasión cuenta la historia de un mafioso y una prostituta que quieren dejar esas vidas, en una película que es todo un ejercicio de estilo pero también una crítica de la sociedad china actual.

"Además de un ejercicio de estilos los thrillers están llenos de tensión dramática y cuando combinas ambas cosas puedes hacer fácilmente un filme que es bonito y además un reflejo de su autor", dijo en rueda de prensa el realizador, que también señaló que los problemas sociales en China son un caldo de cultivo para este tipo de películas. EFE

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