Carlos Alberto Fernández

Lugo, 19 may (EFE).- El Cafés Candelas Breogán no ha podido sortear la carrera de obstáculos en que se convirtió desde el primer día su regreso a la ACB y la próxima temporada tendrá que luchar de nuevo en la LEB Oro para tratar de volver a la Elite.

La temporada fue complicada para este histórico del baloncesto nacional que llevaba más de un decenio fuera de la Liga Endesa.

Las complicaciones comenzaron en la pretemporada. El mejor ejemplo de todos los problemas que ha tenido el Breogán lo encarna Henk Norel, su fichaje estrella y jugador franquicia, uno de los mejores valorados de la temporada 2017/18, que sufrió una lesión de rodilla en verano.

El jugador del conjunto lucense fue intervenido de la articulación y solo pudo tener minutos en un encuentro en todo el curso. Su concurso, en el debut de Tito Díaz en el banquillo tras la destitución de Natxo Lezkano, fue testimonial, menos de dos minutos en los que demostró que la rodilla aún no estaba preparada para volver a competir.

El infortunio también se trasladó a la cancha desde el primer partido. El Breogán tenía que haber debutado delante de su afición ante el Divina Seguros Joventut, pero el sistema informático que mandaba la señal a los videomarcadores falló y el encuentro tuvo que ser suspendido.

Así, se estrenó en Canarias con un doble enfrentamiento que se saldó con sendas derrotas ante el Iberostar Tenerife y el Herbalife Gran Canaria.

La primera de las nueve victorias que ha conseguido llegó en la cuarta jornada (tercer partido que disputaba), ante el Movistar Estudiantes (86-79). El equipo sabía que sus opciones de permanencia pasaban por lo que sucediera en el Pazo dos Deportes, donde sumó el segundo triunfo en el sexto encuentro, ante el Monbus Obradoiro (69-56).

La enfermería no le dio respiro y por ella pasaron casi todos los jugadores. El fichaje de Jerome Jordan surtió efecto en la reacción del equipo a mediados de diciembre. Fue entonces cuando enlazó su mejor serie de la temporada: cinco victorias.

Superó al Real Madrid (84-71) y el MoraBanc Andorra (85-79), ganó su primer partido a domicilio, ante el Montakit Fuenlabrada (95-98), y, ya sin Jordan en el equipo (desestimó la renovación y firmó por el Andorra) ganó al Delteco GBC (83-71). La racha se truncó en la visita al Barcelona Lassa (94-80).

Al Breogán se le hicieron demasiado largos la mayor parte de los encuentros, aunque en casi todos bregó hasta donde las fuerzas le acompañaron. Plagado de bajas, perdió ante el Valencia Basket (65-77) y el BAXI Manresa (71-80) en casa y ante el Tecnyconta Zaragoza (83-69).

El rebote ofensivo le dio alegrías y, cuando le acompañó el acierto y la defensa, fue capaz de conseguir triunfos revitalizadores como ante el UCAM Murcia, un rival directo (77-73) en la jornada 20.

Esa fue la última victoria del Breogán con Natxo Lezkano. Después cayó en el derbi gallego por un ajustado 75-73 tras una gran remontada que no completó, plantó cara ante el Baskonia mientras tuvo gasolina (72-90), y dio su peor versión en San Sebastián (100-65) ante un Delteco GBC que era colista y parecía desahuciado.

Esa contundente derrota le costó el puesto a Lezkano. El Breogán confió el banquillo a Tito Díaz, que contaba con una amplia experiencia pero debutaba en la ACB, y rescindió el contrato del norteamericano Elijah Millsap, que no se adaptó al equipo.

Al conjunto lucense se le escapó la victoria ante el Montakit Fuenlabrada (92-96) en el único partido en que pudo tener minutos (jugó 01:39) Henk Norel y reaccionó en Badalona ante el Divina Seguros Joventut (81-88).

En la recta final de la temporada, llegaron los palos más duros: una derrota contundente como la que encajó ante el Movistar Estudiantes (95-62) en el peor partido con Tito Díaz como entrenador y que compensó ganando al Unicaja (83-75); y cuatro palos consecutivos.

Compitió de tú a tú con el Real Madrid (94-89), tuvo dos tiros para ganar al Valencia (83-82), perdió ante el Iberostar Tenerife tras haber luchado con fe (84-85) y cayó con el Herbalife Gran Canaria después de haber aguantado ante el último cuarto (77-92).

Esos dos partidos ante los canarios redujeron sus opciones de permanencia a la mínima expresión a falta de dos jornadas y el descenso se confirmó en Andorra este sábado (91-84) en un partido que resume una temporada, un quiero y no puedo, una lucha constante (dominó casi todo el encuentro el marcador) y un final amargo.

El Breogán se despedirá de la ACB el próximo fin de semana ante el San Pablo Burgos y después empezará a preparar su regreso a la LEB Oro con el objetivo de volver a la élite en el menor tiempo posible. EFE 1010152