Madrid, 28 abr (EFE).- La madrileña calle de Ferraz se ha teñido este domingo de rojo tras la victoria del PSOE en las elecciones generales, que ha congregado a miles de militantes frente a la sede socialista en una noche electoral histórica marcada por los gritos de "Con Rivera, no".

Desde las nueve y media de la noche, cuando apenas se había escrutado un 33 % de los votos, la sede del PSOE ha sido rodeada por militantes con sus banderas de color rojo, que ya daban por descontado el triunfo de Pedro Sánchez y una mayoría absoluta en el Congreso con Unidos Podemos y su confluencia catalana, más los escaños de PNV.

Antes de la gran fiesta, cuando aún no habían cerrado los colegios electorales y Ferraz estaba vacía, unos vecinos del bloque ubicado frente a la sede socialista, han puesto repetidamente el himno de la Legión 'El novio de la muerte' y el 'Y viva España', de Manolo Escobar.

Los residentes de ese inmueble, adornado con banderas de Vox y de España, han provocado una "guerra de balcones" en un mismo bloque, cuando un vecino del piso superior ha sacado una bandera republicana.

Sin embargo, la euforia de estos vecinos se ha apaciguado cuando los primeros resultados ya daban a Sánchez el triunfo frente al bloque de la derecha.

A partir de ese momento, la calle, cortada al tráfico, se ha empezado a llenar de simpatizantes del PSOE ondeando sus banderas, también algunas arcoíris y otras nacionales con el lema 'España de todos', todas al son del himno socialista, que no ha dejado de sonar hasta el final de la noche electoral.

"¡Bajad la música! ¿Mañana no hay que trabajar?", se ha quejado uno de los vecinos de este variopinto bloque, a quien los congregados han respondido con gritos de "Viva España".

Los militantes, muchos vestidos de rojo, han celebrado cada escaño que han conseguido los socialistas a lo largo del recuento, y que han seguido a través de una pantalla gigante instalada en mitad de la calle Ferraz.

'Trifachito a la oposición', 'España valiente, Pedro presidente' o 'Esta es la España de la libertad', han sido algunos de los cánticos que han entonado los asistentes a esta gran fiesta.

Pasada la medianoche, Sánchez ha subido al atril instalado para la ocasión frente a la sede socialista, acompañado por su mujer, Begoña, la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y la vicesecretaria general, Adriana Lastra, visiblemente emocionada.

La euforia ha llenado Ferraz, palpable en los rostros de los congregados, la gran mayoría jóvenes, algo que ha alegrado "mucho" a la 'número dos' del ministro Pedro Duque, Ángeles Heras, oculta entre la gente. "Eso significa que tenemos banquillo", ha manifestado. EFE