Washington, 24 abr (EFE).- Más del 40 % de personas en EE.UU. -141,1 millones- viven expuestas a la contaminación del aire, poniendo en riesgo su salud y sus vidas, reveló el informe anual sobre la calidad del aire de la Asociación Estadounidense del Pulmón difundido hoy.

El documento, "Estados del Aire 2019", toma como referencia el periodo comprendido entre los años 2015 y 2017, los más recientes con datos fiables sobre la calidad del aire.

En el informe se revela que 141,1 millones de personas vivieron expuestas a niveles perjudiciales para la salud de ozono o partículas, lo que representa un incremento de 7,2 millones respecto al mismo reporte del año anterior.

"El informe muestra de forma clara una tendencia perturbadora en la calidad del aire después de años de progreso: en muchas áreas de los Estados Unidos, la calidad del aire está empeorando", dijo el presidente de la asociación, Harold Wimmer.

En el documento se analizan las zonas con más partículas contaminantes, originadas entre otros factores por los múltiples incendios forestales que han afectado EE.UU., motores diesel, centrales eléctricas de carbón o dispositivos de combustión de madera.

Estas partículas, que se alojan en los pulmones, "pueden entrar en el torrente sanguíneo, desencadenando ataques de asma, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, y pueden causar cáncer de pulmón".

Según la asociación, 49,6 millones de personas en EE.UU. vivieron expuestas a picos temporales de partículas contaminantes, mientras que 20,5 millones habitaron en ciudades con altos niveles durante todo el año.

Entre las ciudades y sus áreas metropolitanas más afectadas están San Francisco y Los Ángeles, en California; Cleveland (Ohio), Seattle (estado de Washington), Salt Lake City (Utah), Fairbanks (Alaska) o Pittsburg, en Pensilvania.

Por lo que respecta a los niveles excesivos de ozono, el informe recoge un mayor número de personas expuestas que en los estudios anteriores probablemente por el aumento de temperaturas, que facilita su formación y dificulta su limpieza.

La inhalación de ozono perjudica los pulmones y puede provocar problemas respiratorios, ataques de tos y de asma.

Según el estudio, 134 millones de personas viven en áreas con niveles de ozono demasiado elevado, entre las repiten Los Ángeles y San Francisco, pero también destacan Nueva York, Houston (Texas), Phoenix (Arizona) o Sacramento y San Diego (California).

El informe también destaca como ciudades con mejor calidad del aire a Burlington (Vermont), Honolulu (Hawai) o Bangor (Maine).

"Este incremento del aire no saludable es revelador, y apunta a la realidad de que el país debe hacer más para proteger al público de un daño grave, incluso mortal", señaló Wimmer. EFE