París, 19 abr (EFE).- El ministro del Interior, Christophe Castaner, anunció este viernes un fuerte despliegue policial de 60.000 agentes en todo el país para contener posibles altercados en las protestas de los "chalecos amarillos" el sábado, que se prevén especialmente tensas.

"Los alborotadores se darán cita de nuevo mañana en ciertas ciudades de Francia, como Toulouse, Montpellier, Burdeos y en particular París", dijo Castaner en conferencia de prensa.

Según el ministro, lo que buscan esas personas es "reproducir" la situación que se dio el pasado 16 de marzo, en uno de los episodios más violentos del movimiento desde los primeros, en noviembre y diciembre, cuando numerosos comercios y edificios públicos, como el Arco del Triunfo, habían sido saqueados.

"El 16 de marzo fue el ultimátum 1 y ahora hacen llamamientos al ultimátum 2, bajo el título: 'Último Acto. París, capital de la revuelta'", señaló en referencia a las convocatorias que han detectado las fuerzas del orden.

Las manifestaciones de los "chalecos amarillos" se han sucedido cada sábado desde el pasado 17 de noviembre, pero en las últimas semanas el número de participantes ha caído claramente. Se ha pasado de reunir más de 200.000 personas en todo el país algunos sábados a finales de 2018 a unos 31.000 manifestantes en las últimas ocasiones, según cifras de Interior.

Sin embargo, la movilización de este sábado se anuncia particularmente tensa.

En primer lugar, por el final del llamado Gran Debate Nacional, una idea lanzada por el presidente Emmanuel Macron para aliviar la crispación popular mediante una serie de consultas y reuniones públicas entre la sociedad civil y los cargos públicos para encauzar y atajar las principales preocupaciones de la ciudadanía.

Además, porque al fin de estos debates, Macron debía anunciar una serie de medidas de calado social favorables a algunas de las peticiones de los manifestantes, anuncios que se han aplazado por el incendio de Notre Dame de París.

En Facebook, se han colgado convocatorias para una manifestación no pacífica, mientras en YouTube Eric Drouet, uno de los líderes de los "chalecos amarillos", recomendó al Gobierno en un vídeo que organizara la seguridad.

"Tienen tres semanas para organizar la seguridad y tres semanas para responder a nuestras peticiones: más democracia, mayor poder adquisitivo, mejor calidad de vida y referéndum de iniciativa ciudadana", indicó Drouet.

El ministro del Interior aclaró este viernes que la misión de las fuerzas del orden será la misma que en las últimas semanas: "garantizar la seguridad de los franceses y la libertad de manifestación sin peligro".

La avenida de los Campos Elíseos y sus alrededores quedan prohibidas a la manifestación, como viene sucediendo en las últimas semanas. A eso se suma en esta ocasión un perímetro de seguridad en torno a la catedral de Notre Dame, tras el incendio ocurrido el pasado lunes, que se mantendrá hasta el lunes 22 de abril. EFE