Washington, 18 feb (EFE).- Estados Unidos anunció hoy que desde mañana martes tendrá lugar en Washington una nueva ronda de negociaciones comerciales con China, después de las celebradas la semana pasada en Pekín.

En una declaración, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, indicó que el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos dará la bienvenida a una delegación procedente de China.

Sanders dijo que este martes arrancarán las conversaciones a nivel de subsecretarios encabezadas por el representante de Comercio Exterior adjunto de su país, Jeffrey Gerrish.

Los contactos de alto nivel comenzarán el 21 de febrero, añade la declaración, y precisa que por Estados Unidos estarán lideradas por el representante de Comercio Exterior, Robert Lighthizer, e incluirán a los secretarios del Tesoro, Steven Mnuchin, y de Comercio, Wilbur Ross.

También estarán Larry Kudlow, el asistente del presidente Trump para la política económica, y Peter Navarro, su asistente para la política comercial.

Trump se reunió el sábado con el equipo de negociadores que viajó la semana pasada a Pekín, encabezado por Mnuchin y Lighthizer.

El gobernante calificó las conversaciones como "muy productivas".

Al concluir el pasado jueves la tercera ronda de negociaciones, el presidente chino, Xi Jinping, destacó que se hicieron "grandes progresos", según recogió la agencia estatal de noticias Xinhua.

El gobernante estadounidense ha establecido el principio de marzo como fecha límite para un acuerdo con China, y ha advertido de que, de no producirse, elevaría los aranceles impuestos a productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares, del 10 % al 25 %.

Trump ha remarcado que sería un "honor" retirar estos aranceles si finalmente se alcanza un pacto con Pekín.

Xi y Trump acordaran el pasado 1 de diciembre una tregua de 90 días, lo que significa que el plazo para cerrar un pacto comercial definitivo expira el próximo 1 de marzo.

El mandatario estadounidense accedió en diciembre a suspender de forma provisional la subida de los aranceles estadounidenses a esos productos chinos, pero advirtió de que seguiría adelante con su plan si no se cerraba el acuerdo en el plazo estipulado.

No obstante, el martes abrió la puerta a retrasar esta medida si los progresos registrados son sustanciales.

China ha adoptado varias medidas de buena voluntad para cerrar un acuerdo, como la bajada de aranceles a los vehículos importados de EE.UU., la reanudación de la compra de soja de este país o la presentación de un proyecto de ley para prohibir la transferencia forzada de tecnología. EFE