Sao Paulo, 18 ene (EFE).- Sao Paulo concederá a la iniciativa privada el control de las nuevas cárceles que están siendo construidas, una de las principales promesas de campaña del gobernador del estado más poblado de Brasil, Joao Doria.

El control de cuatro de las nuevas doce cárceles que están siendo construidas en la actualidad en el estado de Sao Paulo vía obra pública serán concedidas al sector privado, según afirmó hoy el gobernador de esta región, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), en una rueda de prensa en Sao Paulo.

Las ocho restantes continuarán su fase de construcción y administración por la vía pública, ya que los contratos están en una fase más avanzada y ya hay funcionarios públicos empleados para trabajar en ellos.

Además, otros tres complejos penitenciarios que todavía están en el papel serán construidos y gestionados directamente por la iniciativa privada.

Según Doria, el modelo tiene como referencia el sistema penitenciario estadounidense y en Brasil sólo existe en la ciudad Ribeirao das Neves, en el estado de Minas Gerais, con cuyos responsables tiene pensado reunirse el gobierno paulista para evaluar el formato.

El vicegobernador del estado, Rodrigo Garcia, especificó que las 171 prisiones que ya funcionan en Sao Paulo, que albergan unos 230.000 presos, continuarán siendo de administración exclusivamente pública.

Ya en su época como alcalde de la ciudad de Sao Paulo (2017-2018), la capital del estado con el mismo nombre, Joao Doria prometió poner en marcha el "mayor programa de privatización" de una ciudad brasileña, que afectaba desde cementerios hasta parques públicos.

El sistema penitenciario en Brasil es considerado por organizaciones internacionales como uno de los "peores" y "más inhumanos" del mundo debido a los altos índices de hacinamiento y a las pésimas condiciones en las que se encuentran los internos.

Además, muchas de las cárceles del país están controladas por bandas criminales, como el Primer Comando de la Capital (PCC), la mayor facción del país, que nació en Sao Paulo y extendió su poder por el resto del país.

Según datos divulgados por el Fórum Brasileño de Seguridad Publica, la población carcelaria en Brasil alcanza alrededor de 730.000 personas, lo que supone cerca del doble de la capacidad del sistema penitenciario.

El saldo posiciona a Brasil como el país con la tercera mayor población carcelaria en números absolutos en el mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China. EFE