Kinshasa, 18 ene (EFE).- El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) replicó hoy a la Unión Africana (UA) que no tiene derecho a dirigirse al Tribunal Constitucional, después de que la organización pidiera suspender el anuncio de los resultados finales de las elecciones presidenciales del pasado 30 de diciembre.

"Nadie tiene derecho a dictar al Tribunal Constitucional el camino a seguir", declaró el ministro de Comunicación y portavoz del Gobierno, Lambert Mende, mientras se espera que la corte proclame este fin de semana los resultados definitivos.

"Ningún país en el mundo puede aceptar que su proceso judicial esté controlado por una organización regional, pero, por lo demás, estamos listos para recibir a nuestros socios", subrayó Mende, citado por el medio informativo local "Actualité".

Una delegación integrada por el presidente de turno de la Unión, el gobernante ruandés Paul Kagame, otros jefes de Estado y Gobierno, y el jefe de la Comisión (secretariado) de la UA, Moussa Faki Mahamat, tiene previsto visitar este lunes la RDC con el fin de alcanzar una solución de consenso a la crisis postelectoral que vive el país.

A última hora de ayer, la UA urgió a la RDC a cancelar la proclamación final de los resultados de los comicios presidenciales debido a que existen "serias dudas" sobre los datos provisionales proclamados por la Comisión Electoral congoleña (CENI).

La decisión causó sorpresa porque, hasta la fecha, la UA se había limitado a manifestar que habí "tomado nota" de los resultados provisionales y había instado a mantener la paz, especialmente si se presentaban apelaciones.

La CENI proclamó el pasado 10 de enero la victoria electoral del opositor Félix Tshisekedi con un 38,57 % de los votos; seguido del también opositor Martin Fayulu, con el 34,86 %, y del oficialista y delfín del presidente saliente, Joseph Kabila, Emmanuel Shadary, con el 23,84 % de apoyos.

Sin embargo, Fayulu, diputado nacional y exempresario petrolero, rechazó esos resultados y los tachó de "inventados", mientras la influyente Conferencia Episcopal Nacional (CENCO) se mostró también en desacuerdo.

De hecho, Fayulu apeló el pasado día 12 los resultados ante el Tribunal Constitucional y reclamó un recuento manual de los votos, ya que asegura que su formación obtuvo el 61 % de los votos.

La Unión Europea, a su vez, instó a la RDC a publicar las actas de escrutinio de cada mesa electoral para apaciguar las dudas sobre el triunfo de Tshisekedi, mientras EEUU exigió una "clarificación".

Los comicios del 30 de diciembre pusieron fin a dos años de atrasos e incertidumbre, desde que el presidente Kabila -en el poder los últimos 18 años- concluyera por ley su segundo y último mandato en diciembre de 2016.

Esta votación estuvo marcada por numerosos fallos técnicos y retrasos en la apertura de colegios en feudos de la oposición.

De materializarse el traspaso de poder, supondría la primera transición pacífica en la RDC -con una historia salpicada por golpes de Estado, asesinatos y guerras civiles- desde su independencia de Bélgica, en 1960. EFE