Tegucigalpa, 15 ene (EFE).- Las autoridades de Honduras reforzaron hoy las medidas de control migratorio en el punto de Agua Caliente, fronterizo con Guatemala, para evitar que crucen al vecino país más de 1.000 hondureños que salieron anoche en una nueva caravana que busca llegar a México y Estados Unidos.

Decenas de policías permanecen apostados en Agua Caliente para evitar el paso de hondureños que no cumplan que los requisitos para cruzar la línea divisoria entre los dos países, anunció este martes el ministro de Seguridad de Honduras, Julián Pacheco.

"Está reforzada la frontera y los pasos ilegales, si la gente va a salir que salga por los puestos legales autorizados", dijo el ministro hondureño en una rueda de prensa en Tegucigalpa. EFE