Caracas, 11 oct (EFE).- El Gobierno de España ha destinado más de 15 millones de euros para asistir a sus nacionales en Venezuela, un país que atraviesa una severa crisis política y económica, dijo hoy el embajador español en Caracas, Jesús Silva Fernández.

Silva Fernández explicó que los recursos son usados para el pago de pensiones y otros planes sociales, en medio de un discurso por la Fiesta Nacional de España, que se celebra cada 12 de octubre.

El embajador, que aseguró que servir a la comunidad española es la principal prioridad de la delegación diplomática que preside en Caracas, añadió que hay "una gran imagen de lo venezolano en España", que "hace que nos preocupemos por lo que sucede en Venezuela".

"Hace que también los españoles sintamos lo que pasa en Venezuela como algo propio, que lo que va mal nos duela y lo que va bien nos alegre", señaló.

La crisis económica venezolana, que se expresa en escasez e hiperinflación, ha provocado el éxodo de más de 2,3 millones de venezolanos, según datos de la ONU.

Silva Fernández indicó hoy que muchos de estos "valientes" migrantes han elegido España, donde "están protagonizando historias de éxito personal y profesional que refuerzan cada día la gran imagen que tiene lo venezolano en España".

"Por eso a veces, sin ningún ánimo de injerencia, tenemos que opinar cuando algo nos parece que no es correcto porque Venezuela es parte de la esencia de España, igual que España lo es de Venezuela", agregó.

Dijo, además, que "España entiende que solo puede haber una solución pacífica, dialogada y democrática" a la crisis, y recordó que su país "ha trabajado con ahínco para hacer posible un acuerdo entre venezolanos que les permita vivir en paz, en democracia y con pleno respeto de sus derechos".

En enero pasado, las relaciones entre España y Venezuela se enturbiaron a raíz de las sanciones acordadas por la Unión Europea contra siete altos funcionarios venezolanos.

El 25 de ese mes el Gobierno venezolano declaró persona no grata al embajador español por las "continuas agresiones y recurrentes actos de injerencia" del Gobierno de España en los asuntos de Venezuela, y le dio un plazo de 72 horas para abandonar el país.

Al día siguiente el Gobierno español hizo lo mismo con el embajador de Venezuela en Madrid, Mario Isea.

Pero las relaciones entre ambos estados se recompusieron en abril pasado con el retorno de los embajadores "sobre la base del respeto, del diálogo" y de la comunicación, según informaron entonces los dos países. EFE