(Corrige en la CK5002 el nombre del director que ha inaugurado hoy la sección Órbita de Sitges, que es Dani de la Torre)

Jose Oliva

Sitges (Barcelona), 5 oct (EFE).- El director español Dani de la Torre estrena hoy en la apertura de la sección Órbita del Festival de Cine Fantástico de Sitges su última película, "La sombra de la ley", ambientada en la Barcelona de 1921 con la que "quería contar nuestra propia historia de gángsters".

Cuando recibió el guión, ha explicado el director, y vio que era una historia de gángsters pensó que "no era una temática tratada en el cine en España" y se entusiasmó aún más cuando pudo visionar filmaciones de la época y ver en el archivo fotográfico las fotos de Brangulí, un fotógrafo pionero que retrató la Barcelona de los años veinte.

"Descubrí numerosas similitudes con el Chicago de los años 20 y 30, en el tema, en la ropa, en la moda, en el ocio, el music hall, la música, aunque hubiera diferencias en otros aspectos", ha comentado hoy en Sitges De la Torre, arropado por gran parte del reparto del filme.

La intención del cineasta gallego era "vernos a nosotros mismos hace cien años y ver que hay muchos conflictos que todavía siguen latentes".

Piensa Dani de la Torre que "esta temática no se había abordado antes por una cuestión presupuestaria, pero hoy se puede hacer cualquier género en España porque las tecnologías lo permiten, y no por una cuestión de talento, que, sin duda, también había antes".

En la mente del director, estaban referentes claros como las películas "Érase una vez en América", de Sergio Leone, o "Los intocables de Elliot Ness", de Brian de Palma, "un tipo de cine que era inviable en España hasta hace un tiempo, pero que con los efectos digitales nos permite contar cualquier historia sin complejos".

Esos efectos digitales devuelven al espectador imágenes de la Barcelona de los años 20, con la Sagrada Familia con solo una de las torres y con Gaudí todavía en vida, con la construcción del teleférico en un puerto muy diferente del actual o una Vía Layetana totalmente desconocida.

La película está protagonizada por el agente Aníbal Uriarte (Luis Tosar), enviado a Barcelona para colaborar con la policía en la detención de los culpables del robo de armas a un tren militar, pero las formas del recién llegado no son vistas con buenos ojos por su superior, el inspector Rediú.

Para resolver el caso, Aníbal se adentrará en los bajos fondos de la ciudad, donde conocerá a Sara (Michelle Jenner), una joven sufragista que aboga por la igualdad de derechos entre sexos.

El trasfondo de la película, según su director, es que "siempre hay una parte que intenta dominar al resto, sea una mayoría o una minoría, pero la lectura es que los conflictos solo se solucionan dialogando, aunque el personaje que el anarquista moderado que interpreta Paco Tous es el único que defiende eso, y ya se ve como acaba".

Y añade De la Torre: "Con violencia y sin escucharnos no solucionaremos nada, es como si escondiéramos la mierda debajo de la alfombra".

Con un padre que era "superfan del western, de las películas de Sergio Leone, Clint Eastwood y John Ford", esas referencias se filtran en la película, admite De la Torre, "amante de un cine que te evade, que te lleva a amar la aventura y a saber más de la cultura norteamericana que de la tuya".

Además del cine de gángsters, es también "un homenaje al western, con ese personaje que llega a la ciudad, que habla poco y trata de arreglar un problema, que se ha curtido como persona en la guerra y que se deja llevar por personas cuya misión es honesta".

Para Luis Tosar, es "una fantasía erótica" vestirse de gángster, repartir leña y llevar sombrero, más para el tipo de cine al que estamos habituados, más costumbrista".

El actor leyó el guión hace unos años, antes de que fuera reescrito y "era una película más oscura, que trataba una Barcelona más siniestra, pero cuando pasó por la productora Vaca y con su reescritura por el propio guionista (Patxi Amezcua) adquirió otro color, otras texturas y había más acción, y eso lo hacía más atractivo".

Tosar define su personaje como un "idealista", fruto del entorno en el que vive: "Es casi un hombre de acción que se ve envuelto en este mundo de las cloacas del estado y que se limita a cumplir las órdenes, pero se encuentra con factores inesperados, como su encuentro con Sara".

Entre los policías, el que más simpatías despierta es El Tísico, al que da vida Héctor Alterio: "Mimamos ese personaje y tratamos de de darle ingredientes para que no fuera solo un violento, sino también que pudiera ser divertido", ha comentado el actor, para quien ese policía es "casi un sádico, que disfruta ejecutando y torturando, algo que estaba a la orden del día".

Michelle Jenner ha confesado que "el trabajo de localizaciones y del vestuario facilitan tanto el trabajo, que no te das cuenta de que estás dentro de esa época", una opinión que también ha compartido la actriz Adriana Torrebejano, que interpreta a la cantante de music hall Lola Montaner, que ha definido como "una Beyoncé de los años 20".

Jaime Lorente, que da vida a uno de los anarquistas partidarios de la violencia, ha dicho que la época le encanta y cabrearse también, "y en esta película he hecho las dos cosas". EFE

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