Ica (Perú), 14 sep (EFE).- La motociclista española Laia Sanz se retiró este viernes del Desafío Inca, en Perú, al no poder completar la primera etapa del rally, afectada por una infección intestinal, aunque este sábado intentará tomar la salida de la segunda etapa.

Sanz logró terminar el primero de los dos tramos cronometrados de la etapa, un bucle con salida y llegada en la ciudad de Ica, pero desistió de hacer la segunda vuelta al recorrido al sentirse sin fuerzas suficientes.

"Hace dos días empecé a encontrarme mal y hoy he pasado una noche muy mala. Aún así, quería llegar hasta donde me permitieran las fuerzas en la etapa", explicó Sanz.

"He aguantado más o menos bien durante la primera mitad del bucle, pero luego me he encontrado muy mal y no podía seguir. Una vez que he terminado la primera vuelta, he decidido dejarlo", agregó.

A pesar de hacer solo la mitad de la etapa, la catalana consideró que ha cumplido con el objetivo de practicar la navegación de cara al Dakar 2019, que se correrá íntegramente en Perú, sobre la misma arena y dunas del Desafío Inca.

"He cumplido con ello, porque la primera vuelta era desconocida para todo el mundo y había algún punto complicado. La segunda vuelta ya era otra cosa, porque ya estaban las huellas hechas y todo el mundo sabía por dónde tenía que pasar. Para mí no tenía sentido seguir", apuntó.

"Mañana intentaré hacer lo mismo si me veo con fuerzas. Correré la primera mitad para entrenar la navegación. Me sabe mal que después del esfuerzo que ha hecho el equipo de llevarme hasta aquí, no pueda dar lo mejor de mí, por eso yo también haré un esfuerzo e intentaré seguir", concluyó Sanz.

La piloto de KTM decidió correr el Desafío Inca como un entrenamiento para tomar la partida de su noveno Dakar, tras haber completado los ocho anteriores que ha corrido y ser la mujer que más alto ha llegado en motos al finalizar el rally más duro del mundo en la novena posición en 2015. EFE