Berlín, 27 ago (EFE).- El Gobierno alemán condenó hoy cualquier tipo de "acoso" contra extranjeros después de que este domingo unas 800 personas, entre ellas supuestamente ultraderechistas violentos, se sumaran en Chemnitz (este) a una marcha espontánea para protestar contra la delincuencia extranjera.

"En Alemania no hay espacio para tomarse la justicia por su mano, para grupos que quieren propagar el odio en las calles, para la intolerancia y para el extremismo", declaró en una rueda de prensa ordinaria el portavoz del gobierno, Steffen Seibert.

La marcha espontánea del domingo tuvo lugar después de que en la noche anterior un ciudadano alemán de 35 años muriera en un hospital después de un altercado durante la fiesta mayor de Chemnitz, en el que fue acuchillado y en el que, según las primeras investigaciones, participaron unas diez personas de varias nacionalidades.

"Lo que sabemos es que en Chemnitz, en la noche del sábado al domingo, una persona fue asesinada y eso es terrible", señaló el portavoz, al tiempo que subrayó que la policía esclarecerá lo ocurrido tal y como ocurre en un Estado de derecho cuando tiene lugar un delito.

Agregó que el Estado de derecho protege a todos y advirtió que "nadie se crea que tiene que erigirse en juez".

"Semejantes congregaciones espontáneas, persecuciones contra personas de aspecto y de origen diferentes o el intento de propagar el odio en las calles es algo que no toleramos", dijo, al tiempo que expresó la enérgica condena del gobierno.

El diputado de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) Markus Frohnmaier había llamado abiertamente a los ciudadanos el domingo a través de su cuenta de Twitter a tomarse la justicia por su mano.

"Si el Estado ya no puede proteger a los ciudadanos, la gente sale a la calle para protegerse a sí misma. Así de sencillo. Hoy la obligación ciudadana es frenar la "mortal inmigración de los que portan un cuchillo". Podría haber sido tu padre, tu hijo o tu hermano", escribió. EFE