Inés Morencia

Olmedo (Valladolid), 20 jul (EFE).- El público del festival "Olmedo Clásico" se ha rendido esta noche a "Atalaya" en el estreno de un "Rey Lear" potente y muy emocionante, que enaltece el poderío de las actrices, sobre todo, a través de una excepcional Carmen Gallardo en el papel principal.

En esta versión de una de las joyas del teatro universal, de Shakespeare, Ricardo Iniesta ha sabido aunar la crueldad, la tragedia, la codicia y el amor desinteresado y puro, que el elenco actoral ha transmitido con un gran trabajo, desde la emoción y la capacidad de apasionar.

"Rey Lear" renace con fuerza, de la mano de la compañía sevillana, y olvida el tiempo en que estuvo postergado, por su contenido político y por el carácter apocalíptico del texto respecto al comportamiento humano que, con los años, convirtió al dramaturgo inglés en un visionario.

De hecho, fue la impiedad y atrocidad cometida durante la Segunda Guerra Mundial la que "justificó" la obra más intensa de Shakespeare, que Iniesta ha llevado a escena de manera magistral, con una escenografía minimalista e impecable y la apuesta segura de la autoridad aportada por la actuación coral.

La iluminación, la música y el vestuario terminan de aderezar una obra que se muestra redonda, y que ha iniciado en Olmedo un camino que se presenta exitoso, por su capacidad de conmover al público a través de todas las piezas que componen el puzzle escénico y que supone reafirmar el gran momento de "Atalaya".

Ha sido la tercera vez que el grupo teatral se presenta en el certamen olmedano, tras "La Celestina" y "Ricardo III", que también se llevaron la ovación del auditorio, y no ha defraudado a nadie, si bien el inicio se retrasó unos minutos, para que la Corrala del Caballero de Olmedo estuviera en perfectas condiciones, tras la intensa lluvia caída por la tarde.

Y Carmen Gallardo, como "Rey Lear" ha vuelto a demostrar su maestría a la hora de abordar personajes de gran calado, como hizo con la Celestina y Madrecoraje, y pasar de la sensibilidad a la autoridad, la arrogancia, la locura y la autodestrucción con una facilidad asombrosa.

El desafío de esta gran obra universal y los más de cien ensayos realizados para llegar hasta el estreno en Olmedo, han obtenido sus frutos en forma de calurosa aclamación, a pesar de que la noche se presentó muy fría para esta época del año, y que será la primera de las que están por venir. EFE

1010588

mim/fc