Managua, 11 jul (EFE).- El académico nicaragüense Félix Maradiaga, acusado por la Policía Nacional de organizar bandas delictivas, fue agredido hoy en la ciudad de León (noroeste) por un grupo de simpatizantes del Gobierno del presidente Daniel Ortega.

"Informamos a la población en general de que nuestro director ejecutivo, Félix Maradiaga, fue agredido por aproximadamente 50 miembros de la Juventud Sandinista en un café en la ciudad de León", indicó el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) en una declaración.

"Condenamos enérgicamente las agresiones contra su integridad", agregó el IEEPP.

Maradiaga, director ejecutivo del IEEPP, se reunía con diferentes representantes de la sociedad civil en la ciudad de León, 90 kilómetros al noroeste de Managua, en el momento del incidente.

El activista fue trasladado de urgencia al hospital metropolitano "Vivian Pellas", en Managua, y a pesar de que los golpes que recibió "fueron muy severos" está en situación estable, dijo su esposa, Berta Valle.

La Policía Nacional considera a Maradiaga organizador de grupos para alterar la paz en Nicaragua desde que comenzó la crisis, el pasado 18 de abril, sin embargo el Ministerio Público no ha hecho presentada acusación alguna.

Según la Policía Nacional, se ha detectado la existencia de estructuras delictivas organizadas por Maradiaga junto con una agrupación denominada 'Viper', dedicada al crimen organizado, narcotráfico, terrorismo, asesinato y otros delitos conexos.

Esa estructura incluye "la contratación de sicarios para la ejecución de asesinatos, tráfico de drogas, armas y municiones, así como terrorismo mediático" y operaba en el sector de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), en Managua, que se mantuvo ocupada por un grupo de estudiantes que protestan contra el Ejecutivo, según esa denuncia.

La Policía vincula al académico y a esa banda con un mexicano de nombre Javier Carrillo, quien, según las investigaciones, propuso facilitar armas de fuego y municiones a cambio de obtener "algunos beneficios para la actividad delictiva que estaba referida al tráfico de drogas y armas de fuego".

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, con Daniel Ortega también como presidente, que ha dejado al menos 351 muertos, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH). EFE