Madrid, 11 jun (EFE).- La llegada de menores extranjeros no acompañados está colocando en una situación "muy complicada" a los sistemas de protección de comunidades autónomas como Madrid, Andalucía, Cataluña y el País Vasco por falta de capacidad.

En declaraciones a Efe, el director general de la Familia y el Menor de la Comunidad de Madrid, Alberto San Juan, reconoce que esta situación genera "dificultades e incomodidades" en los centros de acogida de la región.

España cerró el año 2017 con 6.414 menores extranjeros no acompañados (MENA) en los centros de acogida de las comunidades y ciudades autónomas, 2.417 más que en todo el año anterior, cuando la cifra se quedó en 3.997, lo que supone un incremento del 60,5 %.

Son cifras ofrecidas por el Gobierno en mayo pasado en una respuesta parlamentaria a la senadora de Unidos Podemos Maribel Mora, en las que se explica que desde 2014 han llegado a España 17.413 menores inmigrantes, de los cuales casi un 37 % lo hicieron en 2017, año récord de la inmigración infantil en España.

Esta llegada "masiva", en palabras de San Juan, genera una situación de "sobreplazas", por lo que en las habitaciones donde había camas se ponen literas, lo que complica la labor de los trabajadores de estos centros.

El Gobierno madrileño se propone crear nuevas plazas en el centro de acogida de Hortaleza, además de reforzar los recursos específicos para ayudar a los niños que tienen problemas de adicciones y ofrecer una salida a los menores de 14 años que han cometido un delito.

La Comunidad de Madrid les ofrece acogida, cuidados, atención, servicios sanitarios y educativos, además de darles la posibilidad de integrarse y desarrollar una trayectoria laboral, por lo que muchos de ellos acaban consiguiendo un trabajo y mejorando su calidad de vida, subraya San Juan.

En la mayoría de los casos, su proyecto migratorio no pasa por quedarse en la región madrileña, sino por permanecer en la Comunidad de forma temporal para después desplazarse a otras zonas de España y de Europa.

La responsable de Migraciones de Unicef Comité Español, Sara Collantes, señala que el aumento generalizado de menores extranjeros no acompañados en España ha colocado en una situación "muy complicada" a los sistemas de protección de comunidades autónomas como Madrid, Andalucía, Cataluña y el País Vasco por falta de capacidad.

Collantes reconoce que se están explorando fórmulas para dar una respuesta no solo cuantitativa, sino cualitativa a las necesidades específicas de estos niños.

"Hay que trabajar con urgencia, aumentando los recursos y la inversión para ofrecer una atención especializada a los chicos con problemas de adicciones y poner en marcha residencias pequeñas", según la experta.

Estos niños permanecen en centros de primera acogida durante más tiempo del que deberían, puesto que no están pensados para que se integren en España, ni para que creen vínculos afectivos, ni para que empiecen un itinerario educativo, sino que ofrecen una respuesta de emergencia, sostiene Collantes.

Desde su punto de vista, la ruta migratoria de entrada a Europa a través de España ha incorporado otros flujos que se han desviado del Mediterráneo central, debido a las restricciones a las llegadas a Italia a través de Libia.

Los menores extranjeros no acompañados que llegan a España provienen en su mayoría de Marruecos y Argelia, pero también de África subsahariana, huyendo de la persecución, la pobreza o la violencia.

Cita estudios que reflejan que la migración africana es proporcional al aumento de la población en el continente negro y prevén que los desplazamientos van a seguir aumentando por razones socioeconómicas, demográficas y por el cambio climático.

"Es importante dimensionar correctamente las cifras que han supuesto el colapso del sistema de protección en determinadas comunidades autónomas, pero no se puede hablar de avalancha, sino de que el sistema no estaba preparado para este número de niños", matiza.

En el contexto europeo, en Italia hubo en 2017 18.500 niños tutelados, mientras que en España fueron, con 6.414,la cifra se acercó a la de 2006 con la crisis de los cayucos en Canarias.

Sin embargo, el número de solicitudes de asilo presentadas por menores extranjeros no acompañados se ha reducido a la mitad en Europa entre 2016 y 2017 hasta las 31.400 del año pasado, de las que 10.000 se tramitaron en Italia y solo 20 en España. EFE