Bruselas, 22 may (EFE).- La campaña a favor del consumo consciente "Jo Soc Coco" en la categoría de ONG y el proyecto del IES Comte de Rius (Tarragona) para elaborar material ortopédico con objetos reciclados en el apartado de educación ganaron hoy los premios de la Semana Europea para la Reducción de Desechos.

La primera iniciativa, de la fundación catalana Rezero, planteó a cinco hogares de diferente tipología y estrato social (una familia con un bebé, una formada por dos hombres, un piso de estudiantes, jubilados) el reto de no producir residuos durante treinta días.

Durante ese mes, en el que los participantes grabaron vídeos publicados en Youtube donde mostraban su actividad diaria y cómo se sentían en el desarrollo de la prueba, lograron reducir más del 50 % de sus desperdicios.

Además, antes de que comenzaran los 30 días, se recolectaron todos los desechos de las familias producidos durante un mes para que tomaran consciencia de su magnitud.

"Realmente este fue un impacto brutal para ellos porque ya hicieron un cambio de chip", contó a Efe la responsable de comunicación de Rezero y creativa de la campaña, Anna Peña, quien preciso que, pasado un mes desde la conclusión del reto, se pudo comprobar que el nivel de basura en las familias había descendido.

Para Peña, el proyecto demuestra que existen prácticas "sencillas" para los consumidores a la hora de disminuir sus niveles de residuos, pero también otra parte "dificultosa", pues "el consumo actual tiene una tendencia a ser productor" de basura por lo que, en su opinión, "no es fácil que no entren residuos en casa".

"La responsabilidad no es solo de los consumidores, sino de las administraciones que ponen leyes", comentó la creativa, quien también hizo referencia a la cantidad de embalajes en los comercios.

Más allá del reto, Rezero pretende poner en marcha una plataforma en Internet donde los usuarios se puedan inscribir y llevar a cabo la prueba durante un mes.

En la categoría de establecimientos educativos, el IES Comte de Rius, en Tarragona, obtuvo el triunfo gracias a la reutilización de materiales reciclados de vehículos, como luces o intermitentes, en las sillas de ruedas de personas parapléjicas.

En el proyecto también se recurrió a una impresora en 3D, indicó a Efe el director del instituto, Narcís Almena.

Junto a esa idea, en la misma sección se encontraba el IES Valle de Aller (Asturias) con un plan sobre la importancia de la educación para el desarrollo sostenible.

La propuesta de la ciudad belga de La Louvière obtuvo el reconocimiento en el apartado de administraciones y organizaciones públicas con la campaña "Objetivo cero desperdicios", que propuso actividades e iniciativas para reducir la cantidad de desechos, mientras que en la sección de empresas e industria consiguió el trofeo la alemana "Desempaquetado", orientada a eliminar embalajes.

En ese campo también figuraron entre las finalistas las españolas Fundación Real Dreams con un proyecto para reutilizar ordenadores de empresas en ONG y la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza) con una campaña de concienciación medioambiental para los trabajadores.

Un proyecto irlandés a favor de las tazas reutilizables en las cafeterías ganó en el apartado de ciudadanos y el premio europeo especial fue para la colaboración entre Estrasburgo (Francia) y Kehl (Alemania) dirigida, asimismo, a eliminar las tazas desechables. EFE

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