Santiago de Chile, 16 may (EFE).- La justicia chilena sobreseyó hoy la acusación contra el hijo de la expresidenta Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos, por cohecho en el denominado caso Caval, un millonario y polémico negocio inmobiliario en el que también está involucrada presuntamente su esposa, Natalia Compagnon.

Según fuentes judiciales, el Tribunal de Garantía de la ciudad de Rancagua, vecina a Santiago, determinó durante esta jornada que Dávalos no tuvo participación en los negocios y gestiones de esa empresa que culminaron en una presunta estafa contra el empresario Gonzalo Vial.

Fue en 2015 cuando se denunció al hijo de Bachelet por delito informático, violación de secreto, negociación incompatible y cohecho, una acusación que hoy desestimó la justicia.

"Lo importante aquí a destacar es que los cargos que se le imputaron durante el gobierno de la presidenta (Michelle) Bachelet (2014-2018), y que formaban parte del total de delitos en causa Caval, que se investigó por más de tres años, finalmente descarta total y absolutamente, no sólo de la existencia de los delitos, sino que la participación en aquellos por parte de mi representado", dijo a los periodistas el abogado Carlos Fierro.

Por su parte, Sebastián Dávalos dijo a la prensa que tomará acciones penales y civiles contra varias autoridades políticas "todos querellantes de este vergonzoso montaje comunicacional que terminó siendo el caso Caval".

Además, Dávalos hará extensivas las mismas acciones legales contra otros subsecretarios, parlamentarios y exparlamentarios para que tengan que responder ante los tribunales "por todo el daño que le han hecho no sólo a mí y a mi familia sino que al Estado chileno, debilitando las instituciones por pura mezquindad política", afirmó.

También adoptará acciones contra otros querellantes de la causa Caval y algunos medios de comunicación, agregó.

Asimismo, criticó el actuar del fiscal regional de O'Higgins, Emiliano Arias, al afirmar que tuvo una "conducta pertinaz" con la que "menoscaba al Ministerio Público y a la Justicia chilena", por lo que lo instó a renunciar cuanto antes.

En 2015, Dávalos tuvo que dejar el cargo en la Dirección Sociocultural de La Moneda tras estallar el escándalo por los negocios de la firma, cuyo 50 % de la propiedad era de su esposa.

Sin embargo, contra Dávalos y su esposa aún pesa una acusación de estafa.

Ambos son investigados por la presunta comisión de tráfico de influencias y uso de información privilegiada en relación con un millonario negocio inmobiliario de la empresa Caval.

El negocio, que dejó cuantiosas ganancias, fue financiado con un préstamo de 6.500 millones de pesos chilenos (unos 10 millones de dólares) que personalmente les concedió personalmente el dueño del Banco de Chile, Andrónico Luksic.

Con dicha cantidad se compraron varios terrenos en la localidad de Machalí que después vendieron en más de 9.000 millones de pesos chilenos (unos 14 millones de dólares) con la supuesta promesa de que habría un cambio en el uso de suelo del sector. EFE