Buenos Aires, 16 may (EFE).- Argentina va a negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un "acuerdo inteligente" que garantice el crecimiento del país y permita acelerar la reducción del déficit fiscal, aseguró hoy el presidente, Mauricio Macri, que remarcó que el organismo no intervendrá en la legislación del país.

En una rueda de prensa en Buenos Aires, el jefe de Estado aseguró que el FMI es una institución "seria" con la cual uno hace "buenos o malos acuerdos".

"Y nosotros vamos a hacer un buen acuerdo, un acuerdo inteligente que garantice el crecimiento; y podemos ir al Fondo porque no tenemos nada que ocultar. Pueden venir y revisar lo que hacemos. Toda la información es transparente", aseveró el presidente.

La pasada semana, Macri anunció la negociación de un préstamo con el FMI para paliar las consecuencias de la reciente depreciación del peso y continuar con las reformas económicas graduales trazadas por el Gobierno, una negociación muy criticada por la oposición por el posible plan de ajuste que el organismo exigirá a cambio.

En este sentido y mientras continúan en Washington las conversaciones para concretar el acuerdo, el mandatario destacó que el FMI "jamás" planteó cambios en leyes laborales ni en el tipo de cambio y descartó que haya "agendas ocultas".

"Nadie nos va a condicionar", subrayó, para agregar que las negociaciones estarán encaminadas a que ambas partes se pongan de acuerdo en "qué compromisos" asumir para reducir el déficit fiscal, "que es la preocupación de todos".

"Significa que le damos garantías de que le vamos a poder devolver el dinero lo que nos prestan. De eso se trata. Demostrame cómo me lo devolvés, si hoy gastás más de lo que tenés", sentenció Macri.

Así, ratificó que la negociación del acuerdo con el FMI -que diversos analistas establecen rondará los 30.000 millones de dólares- pondrá sobre la mesa los numeros para reducir el déficit.

"Ellos van a hablar de un número, se van a poner de acuerdo con nosotros y a partir de ahí la responsabilidad de todos los dirigentes es sentarnos alrededor de una mesa para decir de qué manera vamos reduciendo este déficit, que es una mochila para todos los argentinos", matizó.

"Este es el camino y no nos tiene que incomodar", concluyó, satisfecho con la labor de su equipo económico, al que ratificó en el cargo, resolviendo la "turbulencia" cambiaria y "encarando muy bien las negociaciones con la seriedad y profesionalismo que corresponde". EFE

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