Washington, 16 abr (EFE).- La toma de decisiones basada en emociones influye en el apoyo a posturas autoritarias y nacionalistas, incluyendo la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea, según un estudio publicado hoy en la revista especializada PNAS.

Científicos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) combinaron pruebas cognitivas objetivas con cuestionarios diseñados para medir las actitudes sociales y políticas en una muestra de más de 300 ciudadanos británicos con el objetivo de investigar los fundamentos psicológicos de las actitudes nacionalistas.

"Si bien la emoción es claramente integral para la toma de decisiones políticas, nuestra investigación sugiere que los estilos de procesamiento de la información cognitiva no emocional, como la adaptabilidad al cambio, también juegan un papel clave en la formación de la identidad y el comportamiento ideológico", aseguró Leor Zmigrod, autor principal de este estudio.

El estudio examinó las diferencias entre la "cognición fría", es decir, la toma de decisiones emocionalmente neutra basada en la atención y el recuerdo, y la "cognición caliente", que está influenciada por la emoción.

Los investigadores midieron en qué medida un individuo muestra un estilo cognitivo más "flexible", que se caracteriza por adaptarse con mayor facilidad al cambio, o más "persistente", que refleja una preferencia por la estabilidad mediante el cumplimiento de categorías de información más definidas.

Los hallazgos demostraron que aquellos que tuvieron una mayor flexibilidad cognitiva tenían menos probabilidades de apoyar posturas ideológicas autoritarias y nacionalistas.

Así, era más probable que las personas con este tipo de toma de decisiones apoyaran la permanencia en la UE, la inmigración y la libre circulación de mano de obra.

Por otro lado, la persistencia cognitiva se asoció con actitudes más conservadoras y nacionalistas, lo que a su significó el apoyo para abandonar la UE, una situación votada por referéndum en junio de 2016.

"Al conectar el dominio de la cognición con el de la ideología, encontramos que la flexibilidad de pensamiento puede tener consecuencias de gran alcance para las actitudes sociales y políticas", dijo Zmigrod.

Los 332 participantes del estudio fueron adultos cognitivamente sanos que completaron dos evaluaciones clásicas de la flexibilidad cognitiva: una tarea de clasificación de tarjetas que implica la categorización por forma y color, y una tarea de asociación de palabras.

Los participantes también dieron su consentimiento para proporcionar respuestas a preguntas estandarizadas sobre temas como las actitudes hacia la inmigración y la ciudadanía, y el apego personal al Reino Unido.

Con estos datos, Zmigrod y sus colegas construyeron modelos estadísticos rigurosos que revelaron una tendencia hacia la flexibilidad cognitiva en las pruebas prediciendo orientaciones ideológicas que eran menos autoritarias, nacionalistas y conservadoras.

"Nuestros hallazgos sugieren que la adherencia persistente a un conjunto de reglas en un juego básico de clasificación de tarjetas se asocia con el apoyo a los valores sociales tradicionales y las actitudes políticas conservadoras", agregó Jason Rentfrow, también de la Universidad de Cambridge. EFE