Madrid, 22 mar (EFECOM).- El bufete Navas & Cusí ha presentado hoy una queja ante la unidad de Derecho de los Consumidores de la Comisión Europea por el hecho de que la ley exima al banco de comunicar a un hipotecado la cesión de su préstamo a un tercero, algo "incompatible" con la legislación europea.

En una nota, la firma de abogados recuerda que la ley permite ahora eximir al banco de comunicar al hipotecario la cesión de su préstamo a un tercero, algo que antes no ocurría.

Aunque la citada norma establece que el deudor "debe ser notificado en caso de cesión del título", también admite que renuncie a ese derecho, renuncia que en la práctica se materializa con la firma de una cláusula por la que renuncia a su derecho a ser informado.

El socio-director del despacho, Juan Ignacio Navas, explica que según la directiva de consumo se trata de una cláusula abusiva, "por haber sido colocada sin negociación individual provocando un grave desequilibrio".

Además, Navas destaca que la directiva europea aplicable establece que el consumidor será informado en caso de que su entidad financiera decidiera la cesión de su crédito; aunque aún no ha sido traspuesta al ordenamiento jurídico español, "está plenamente vigente en aplicación del principio de los principios de efectividad y primacía del Derecho de la UE".

Lo que se ha conseguido con esta práctica es "sustraer" a los consumidores un derecho que ha beneficiado "a unos fondos buitre que sólo aspiran a la especulación".

"No resulta razonable ni ajustado al derecho europeo que un fondo buitre goce y adquiera los derechos que corresponden al deudor original del crédito", señala la queja.

De lo que se trataba, en opinión de Navas, era de beneficiar a las entidades financieras que entre los años 1993 y 2012 cedieron unos 700.000 millones de euros -334.605 los bancos y 361.091 las cajas-, un "chollo" para estas entidades que lograban liquidez sin necesidad de dar de baja el activo en sus balances.

De ahí que el bufete señale al Banco de España y a la Comisión Naciobal del Mercado de Valores (CNMV) como responsables; "la mala praxis bancaria se prolongó en el tiempo sin que los supervisores hicieran nada", señala el escrito. EFECOM