Berlín, 2 mar (EFE).- El Gobierno alemán evitó hoy situar a Rusia u a otro país tras el ciberataque a su red informática y aseguró que estaba siendo vigilada y que tras salir a la luz adoptó las medidas necesarias para evitar que provocara un "peligro grave".

En rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Interior, Johannes Dimroth, admitió que no se puede garantizar "cien por cien" que el ataque haya acabado.

Explicó que el caso se ha clasificado como secreto, lo que impide hacer públicos detalles sobre los daños registrados en el sistema o su posible autoría, que diversos medios alemanes atribuyen a hackers rusos.

Según las escasas informaciones que ha facilitado el Gobierno al Parlamento, a mediados de diciembre se detectaron "indicios de infección" y a principios de enero se consiguieron nuevos datos que apuntalaban la sospecha de un ciberataque.

A mediados de febrero se desarrollaron las medidas necesarias para aislar el ataque, observar su avance -para intentar desentrañar el origen y los objetivos del agresor- y, finalmente, pararlo y limpiar el sistema.

Junto al debate sobre la presunta inseguridad de la red informática gubernamental, la comisión de secretos oficiales del Bundestag (cámara baja) ha reprochado al Ejecutivo que se enterara del ataque este miércoles y sólo a través de los medios.

El Gobierno alemán, aseguró Dimroth, comprende y comparte el enfado del Parlamento y, en este sentido, el Ministerio de Interior tiene en marcha una investigación interna para analizar el origen de la filtración y estudiar si procede presentar una demanda.

En un encuentro con corresponsales extranjeros en Alemania, Sandro Gaycken, asesor del Gobierno alemán y de la OTAN en el área de ciberseguridad, estimó que la pista rusa es "plausible", pero prácticamente imposible de demostrar desde el punto de vista técnico.

Gaycken, director del Instituto de la Sociedad Digital del European School of Management and Technology de Berlín, aseguró que todos los grandes servicios de inteligencia espían las redes de otros países y subrayó lo sencillo que supone "falsear" la huella digital de estas operaciones para simular que se trata de un ataque ruso, estadounidense o norcoreano.

Los ataques informáticos, añadió, son algo "cotidiano" y elogiar la seguridad de la red informática del Gobierno alemán es pura "propaganda": es más segura que la red de una pyme y se han invertido muchos recursos para ello, pero un buen hacker puede entrar sin problemas al ser redes abiertas al exterior, explicó. EFE