Sídney (Australia), 23 feb (EFE).- Más de 300 solicitantes de asilo, incluidos niños, y empleados están expuestos a altos niveles de un moho tóxico en el centro para inmigrantes que Australia tiene en Nauru, en el Pacífico, informaron hoy medios locales.

Una veintena de extrabajadores del centro denunciaron que padecen diversos problemas de salud debido a la inhalación del moho, cuyas partículas pueden afectar al cerebro o el sistema respiratorio, incluidos fibromialgia, problemas neurológicos, dolor crónico o infecciones pulmonares.

"Tengo una deficiencia cerebral por inhalar moho", dijo a la agencia local AAP una profesora que impartía clases de inglés a los niños en Nauru, al explicar que sus problemas de memoria y lenguaje, así como de fatiga constante, han puesto fin a su carrera.

Steve Fish, un extrabajador de la organización Save the Children que trabajó en Nauru entre 2014 y 2015, dijo que sufre una tos persistente que los médicos no pudieron diagnosticar porque las imágenes de rayos X no mostraban nada.

La exposición al moho tóxico, cuyo nivel excede entre 57 y 76 veces el nivel normal, según la edición australiana del diario The Guardian, también ha causado problemas de asma y sinusitis entre los internos del centro de detención.

El Ministerio de Inmigración recibió en diciembre de 2014 un informe clasificado que advertía de los riesgos asociados a la presencia de este moho en el centro operado por Transfield, conocida ahora como Broadspectrum, que fue adquirida por Ferrovial.

La investigación encargada por Transfield en 2014 al microbiólogo Cameron Jones reveló que las células y esporas de hongos y bacterias en el aire y en la superficie son capaces de causar enfermedades "por infección directa, toxicosis o por alergia".

También alertó del peligro a la exposición del moho que corren mujeres embarazadas, niños menores de dos años y aquellos con sistemas inmunológicos frágiles o pacientes con asma o alergias, y remarcó que de persistir el problema se incurriría en una grave violación del deber de velar por su bienestar.

Otro informe secreto de junio de 2015 encargado por el Ministerio de Inmigración alertó de que el plan para eliminar el moho implementado por Transfield era inadecuado y no estaba de acuerdo con las prácticas internacionales.

El Ministerio de Interior, que recientemente incorporó las competencias de Inmigración, se limitó a señalar que los trabajos en Nauru cumplen "los códigos relevantes y estándares certificados".

La ONU y grupos de defensa de los derechos humanos han criticado con anterioridad estos centros de detención al calificar de inhumanas las precarias condiciones en las que viven los internos y los abusos que padecen. EFE