Praga, 8 feb (EFE).- Unos 2.000 taxis bloquearon hoy durante dos horas el tráfico en el centro de Praga para protestar contra el operador alternativo Uber, después de que ambas partes no llegaran a un acuerdo el pasado lunes.

Los taxistas argumentan, entre otros puntos, que están obligados a tener la correspondiente licencia, mientras Uber trabaja con conductores sin ese requisito, lo que consideran una competencia desleal.

Por eso, quieren que el Gobierno prohíba el funcionamiento de Uber y otros servicios similares que permiten a conductores sin licencia poner su vehículo a disposición de otros viajeros mediante programas de oferta y demanda.

"El uso de aplicaciones como Uber y otras soluciones, como 'car sharing', medios públicos o taxi, disminuyen los atascos, mejoran la calidad del aire en las ciudades y reducen el número de plazas de aparcamiento necesarias", aseguró hoy la portavoz de Uber, Miroslava Jozova.

La protesta, a la que se unieron los principales operadores oficiales de la capital checa, consistió en hacer circular por el centro de Praga con lentitud tandas de doscientos vehículos en dos filas, con un intervalo de un cuarto de hora.

Los organizadores señalaron que desconvocarían la protesta si lograban reunirse con los responsables de Transporte e Industria, lo que no ocurrió.

"Considero esta protesta poco afortunada. Los taxistas han tomado a los ciudadanos como rehenes", declaró al diario "Právo" el titular checo de Transporte, Dan Tok.

En la República Checa hay cuatro plataformas digitales de servicios al respecto: Uber y Taxify, que no exigen licencia concesionaria a sus conductores, y Liftago y Hopin, que sólo trabajan con chóferes autorizados. EFE

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