Kay Levin

Madrid, 15 dic (EFECOM).- Las "fintech" o empresas de finanzas tecnológicas y la banca tradicional han consolidado su alianza a lo largo de 2017, en el que han pasado de ser competencia a buscar el "beneficio mutuo" en un entorno en el que se ha potenciado la digitalización y, especialmente, el uso del "blockchain".

El sector coincide en que estas empresas emergentes han pasado de ser competidoras a aliadas de las entidades tradicionales, tanto para hacer frente a la "amenaza" de los gigantes de internet (Google, Amazon, Facebook y Apple) como para desarrollar soluciones tecnológicas, algunas basadas en la cadena de bloques, señalada como el futuro de las finanzas.

En 2017 este "cambio cultural" se ha reflejado en que el 75 % de los bancos se muestra dispuesto a colaborar con los nuevos actores del sector, según un informe del Observatorio de Digitalización Financiera, en un modelo que propicia el "beneficio mutuo".

Este nuevo escenario también ha sido reconocido por la CNMV, que ha incluido un portal para estas compañías en su web y ha aprobado la creación de un banco de pruebas regulatorio, como solicitó la Asociación Española de Fintech e InsurTech (Aefi), que ve en la regulación su reto más inmediato.

También en Europa se ha seguido con expectación el crecimiento de este sector, desde que en abril el Parlamento Europeo indicó la necesidad de impulsar una regulación continental para las "fintech".

Y es que en este periodo las empresas de finanzas tecnológicas han pasado de ser 250 a apuntar hacia las 400, según la Aefi, que destaca el momento de "maduración" que llevará a que pasen de emplear 5.000 personas en la actualidad a 25.000 en 2020.

Este crecimiento se ha dado tanto en la rama de las finanzas, como en la de los seguros -al que se dedican las "insurtech"-, la de los pagos, así como en la financiación colectiva o "crowdfunding" y los préstamos por parte de varios inversores o "crowdlending".

Los expertos señalan que las "fintech" han posibilitado nuevas formas de prestar servicios con la tecnología como protagonista, han "complementado" las opciones del mercado, han aumentado la inclusión financiera y han puesto el foco en el cliente, además de democratizar los servicios, accesibles ahora "a golpe de click".

Asimismo, la especialización de los nuevos actores del sector, como nativos digitales, en las herramientas tecnológicas, ha favorecido que las entidades apuesten por la colaboración, la adopción o la adquisición de soluciones de estas compañías.

En esta relación, los bancos aportan su experiencia en gestión de riesgos y los datos de usuario, en tanto que las "fintech" contribuyen con su manejo de los servicios "online" e interfaces digitales para relacionarse con los clientes, especialmente con los más jóvenes.

Uno de cada tres españoles que navega por internet reconoce que utiliza servicios de "fintech", expone un estudio de MytripleA, lo que supone el doble que hace dos años.

La "revolución" de estas empresas se fundamenta en el uso de la inteligencia artificial, los asistentes robóticos, la gestión y análisis de datos o "big data", y el desarrollo de criptomonedas.

Precisamente, sobre la tecnología en que se basan estas divisas, el "blockchain", la consultora PwC señala que el 77 % de las "fintech" prevé adoptarla para 2020, ya que genera un registro distribuido de datos de manera segura, anónima y permanente, sin intermediarios, pues permite reducir costes y evitar el fraude.

A esto no es ajena la banca, pues hasta el 60 % de las entidades tradicionales lo usarán como infraestructura principal para entonces.

Ya se han lanzado iniciativas al respecto, como Alastria, red de "blockchain" que busca acelerar la transformación digital de distintos sectores y en la que participan decenas de empresas españolas de banca, energía o telecomunicaciones, y la red Lyra.

También se han puesto en marcha proyectos como Bizum, la aplicación para móviles de pagos instantáneos entre particulares en la que participan los principales bancos.

En medio de esta transformación digital del sector, en 2018 entra en vigor la directiva de medios de pago (PSD2), que obliga a los bancos a abrir sus bases de datos de clientes a terceras empresas (como las "fintech") para que puedan prestar servicios financieros, con lo que se desarrollará un modelo de "banca abierta".

Precisamente, esta apertura y esta facilidad para operar en el canal digital ha hecho que el subgobernador del Banco de España, Javier Alonso, advirtiera esta misma semana a los usuarios que extremen sus precauciones a la hora de contratar productos que pueden ser "opacos", pero que les llegan con un envoltorio "amable" y "accesible" al gran público.

La principal amenaza, como reconocen unos y otros, son las grandes compañías de internet, que cuentan con la ventaja de ser capaces de adaptarse al medio digital y alcanzan a gran parte del mercado global.

Google, Amazon, Facebook y Apple (GAFA, por sus siglas), cuentan ya con servicios como Apple Pay, Google Wallet o Amazon Payments.

Y la red social Facebook, con 2.000 millones de usuarios en el mundo, está registrada en España como entidad de dinero electrónico, con lo que podría permitir el envío de pagos como hace en Estados Unidos a través de Facebook Messenger. EFECOM