Madrid, 20 nov (EFE).- La reforma constitucional es necesaria e ineludible para un grupo de diez reputados catedráticos que hoy dan a conocer un informe con sus ideas para abordarla, entre ellas un cambio "radical" en el Senado, cuyos miembros ya no serían elegidos por votantes y Parlamentos Autonómicos sino por las Comunidades.

"Ideas para una reforma de la Constitución" es el título del documento que han consensuado catedráticos de Derecho Constitucional y Derecho Administrativo de varias universidades tras un trabajo de cuatro meses realizado a iniciativa propia, a modo de "voluntariado cívico", a raíz de su gran "preocupación" por la situación que vive España y la falta de reformas legislativas.

Son palabras del catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense Santiago Muñoz Machado, quien en rueda de prensa ha dado cuenta del informe, de veinte páginas, acompañado de seis coautores más, previamente a una presentación más solemne en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Eliseo Aja, Ana Carmona, Francesc de Carreras, Javier García Roca, Alberto López Basaguren y José Antonio Montilla son los seis catedráticos que han explicado algunos pormenores de su iniciativa, con la que pretenden animar a la clase política a una reforma constitucional que ven urgente, sobre todo en lo que se refiere al modelo de organización territorial del Estado.

Todos apuestan por acometer "con seriedad", según Muñoz Machado, una modificación de la Carta Magna aunque sin reformas de "corte revolucionario" que pudieran abrir un proceso constituyente.

Serían cambios parciales de la Constitución de 1978 y otras leyes que respeten los "principios y valores" de la ley fundamental.

Son varios los aspectos que han analizado, y entre ellos destaca renovar el Senado a modo de "Cámara territorial federal", un instrumento imprescindible a su entender para reforzar la implicación de las Comunidades Autónomas en el Estado.

Eliseo Aja plantea un "cambio radical" de la Cámara Alta, que siguiendo el modelo del Bundesrat, donde están representados los "Länder" de la República Federal Alemana, estuviera conformado sólo por senadores elegidos por los propios Gobiernos autonómicos, y al que se diera capacidad para aprobar las leyes que afectan a las autonomías, en materias como educación o financiación.

Aja subraya que la Cámara Alta alemana es la "más eficaz del mundo" y cree que este modelo encaja perfectamente en un Estado Autonómico necesitado de cohesión.

Además permitiría, tal y como añade Javier García Roca, superar un Senado actualmente dominado por la mecánica de partidos, "inútil" desde el punto de vista legislativo y que no actúa como auténtica Cámara Territorial.

La redefinición del reparto competencial es otro de los ejes básicos de la propuesta; tal y como está definido en el artículo 149 de la Constitución ha sido fuente de continuos y numerosos conflictos que ha tenido que resolver el Tribunal Constitucional.

Los catedráticos proponen un nuevo régimen donde la Constitución fije claramente las competencias exclusivas del Estado y deje a las Comunidades regular las demás mediante sus Estatutos de Autonomía.

Unos estatutos cuyo régimen sería "sustancial" transformar, en opinión de Santiago Muñoz Machado, quien plantea permitir a cada comunidad, al igual que ocurre en los Estados federales, aprobar el suyo independientemente, incluso llamándolo "Constitución", sin tener que pasar como ahora por el filtro de las Cortes Generales.

Eso sí, todos estos cambios no deben estudiarse pensando sólo en el conflicto de Cataluña y con los independentistas como únicos interlocutores, advierten los autores, preocupados por que se entienda que la Constitución necesita "algunos arreglos" tras 40 años sin apenas cambios.

En metáfora de Javier García Roca, se trataría de hacer "una Casa Común atractiva con una habitación para Cataluña".

Su compañera Ana Carmona advierte, en cualquier caso, de que la reforma de la Carta Magna no va a ser "el bálsamo de Fierabrás" que lo cura todo; por ello todos animan a fomentar el diálogo político y a mejorar otras leyes necesitadas de cambios.

Afirman también que los poderes del Estado ha actuado correctamente ante el desafío independentista y hacen notar que el "derecho a decidir" es un concepto inexistente en teoría constitucional.

No es posible, como destaca Muñoz Machado, un referéndum de autodeterminación "ni ahora ni nunca" porque el Estado "no puede suicidarse", aunque sugiere que sí puede haber fórmulas para que los catalanes voten reformas que satisfagan sus aspiraciones. EFE