Ricardo Pérez-Solero

Ubud (Indonesia), 28 oct (EFE).- El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince reconoce que le resulta difícil continuar su carrera literaria tras el éxito de su novela "El olvido que seremos", y admite que tiene que haber un momento en el que "a uno le permitan escribir libros peores".

En una entrevista a Efe durante el Festival de Escritores y Lectores de la localidad de Ubud, en Bali, Faciolince aseguró que su problema como narrador es personal, y no viene del exterior, y conversó sobre política y el significado personal de su viaje a esta isla indonesia.

El autor colombiano contó que para "El olvido que seremos" "encontró una voz sencilla, que probablemente es la voz de mi papá", y que con ese hallazgo logró "convencer a los lectores de que el libro es verdadero"

"Uno puede escribir un libro verdadero, lo difícil es que los lectores lo crean", dijo el escritor desde el hotel en el que ha sido alojado por su participación como ponente durante el festival.

"Lo difícil es seguir siendo auténtico en otras historias que no provengan de una experiencia íntima tan devastadora", añadió el colombiano, en alusión a que en "El Olvido que seremos" relata el asesinato de su padre, el médico y activista Héctor Abad Gómez, por los paramilitares en Medellín en 1987.

Tras once años desde su publicación, el libro ha sido recientemente reeditado en España, cuyo Gobierno le concedió el año pasado la nacionalidad española.

Se trata de la primera visita a Indonesia del escritor, que ha aprovechado para recrear las cartas que desde Asia escribió su padre a su familia cuando vivió en Yakarta y Manila, como un homenaje personal.

Héctor Abad Gómez estuvo asesorando a facultades de medicina en Indonesia y Filipinas y, según su hijo, fue "una experiencia importante para él" y para la familia. "Dejó muchas cartas, muchos casetes grabados, lo cual es muy bonito".

En Yakarta "me dio por escribir cartas desde el hotel donde él vivía; cartas a mis hermanas como si el siguiera vivo, en el mismo tono que él las escribía", indicó el antioqueño.

El escritor dijo que su hermana mayor "lloró lo que tenía planeado llorar en un año" al leerlas.

El autor también habló de las negociaciones de paz del Gobierno colombiano con la guerrilla de las FARC y opinó que prefiere una "amnistía a cambio de la verdad que seguir en un conflicto de baja intensidad".

"(Al asesino de mi padre) no quiero mirarlo a la cara ni perdonarle ni no perdonarle, simplemente ojalá se muera de viejo que era lo que mi papa prefería para todas las personas, y que fue lo que él no le permitió", expresó Faciolince.

Respecto a la lucha contra las drogas en Colombia, el escritor criticó las voces que quieren volver a las medidas más severas para combatirlas, como el uso de pesticidas, y abogó por que la producción y exportación sea considerado un delito menor.

"Hemos matado capos, hemos bombardeado laboratorios de producción, hemos matado campesinos, hemos erradicado millones de hectáreas, hemos contaminado ríos, hemos hecho todo lo que nos dijeron que había que hacer", dijo el colombiano en referencia a Estados Unidos.

"Al mismo tiempo ellos allá, producen opioides legalmente en sus grandes empresas farmacéuticas; mientras la cocaína mata 11.000 personas al año en Estados Unidos, los opioides matan 50.000 personas", argumentó.

Faciolince, que se mostró en contra del consumo y dijo ser consciente del daño que producen las drogas, lamentó que, "si sometiéramos a votaciones una propuesta de regularización de la producción y consumo de cocaína, perderíamos las elecciones".

Frente a los arrozales de Ubud, el escritor desveló que está trabajando en un nuevo libro titulado: "Tal vez el centro" y que tratará sobre "el centro del espectro político, con el centro de una ciudad, con mantener el centro de tu vida, centrado en qué importa y en qué no importa". EFE

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