Bogotá, 4 oct (EFE).- El vicepresidente de Colombia, Óscar Naranjo, descartó hoy cualquier "aproximación que se identifique" como un diálogo de paz con un reducto de la guerrilla del Ejército Popular de Liberación (EPL) que opera en la zona del Catatumbo.

"Descartada cualquier aproximación que se identifique, que se interprete que es un diálogo de paz. Aquí estamos totalmente convencidos de que el Gobierno abre caminos al sometimiento a la justicia ante el fiscal general de la nación (Néstor Humberto Martínez)", afirmó Naranjo a periodistas en la isla de San Andrés.

El EPL, que se dedica al narcotráfico, envió hoy una carta al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en la que declara su disposición "a discutir y encontrar las vías posibles para la terminación de la guerra y la conquista de una verdadera paz con justicia social".

"No conozco el texto, la carta, pero lo único que puedo decir desde la Vicepresidencia es que la decisión del Gobierno es perseguirlos, arreciar las operaciones e indicarles que el único camino que les queda es el sometimiento a la justicia", añadió Naranjo.

"No se reconocen como un actor político, militar ni como guerrilla. Para nosotros son una expresión delincuencial armada que debe someterse a la ley", apostilló.

El reducto del EPL, a cuyos integrantes se les llama "Los Pelusos", aseguraron en la carta que el Gobierno, a través de alguno0s de sus funcionarios, envió mensajes en los que muestra su disposición a iniciar un diálogo de paz con ese grupo armado.

El grueso del EPL se desmovilizó en 1991, pero un reducto de ese grupo opera en la región del Catatumbo (noreste), en el departamento Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, y está fuertemente vinculado con el narcotráfic, según el Gobierno, que lo considera una banda criminal. EFE