Miguel Ángel Moreno

Madrid, 23 sep (EFE).- La empresa española de simuladores de vuelo Simloc Research y el equipo del piloto español Juan Velarde, que participa en el campeonato 'Red Bull Air Race' conocido como la 'Fórmula Uno de la aviación deportiva' ponen acento español al campeonato más veloz del planeta con su colaboración tecnológica.

La compañía española con sede en el aeropuerto madrileño de Cuatro Vientos, dedicada a los simuladores para aviación comercial y de combate, es patrocinadora de Juan Velarde, que acumula su tercera temporada en la Red Bull Air Race, al que aporta algo más que una pegatina en el mono.

Velarde, en su tercera temporada en esta espectacular competición aérea que disputan 14 pilotos en categoría 'Master Class' en ocho circuitos, es séptimo esta temporada con 28 puntos y un podio en Abu Dabi, a una carrera de completar su mejor año.

En un deporte marcado por la previsión en el vuelo, en el que se pilota a más de 400 kilómetros por hora y a muy baja altura sobre un circuito delimitado por boyas inflables de unos 25 metros de alto, la tecnología es clave para mejorar los tiempos. Tecnología española, en este caso.

Para analizar sus resultados tras cada entrenamiento, clasificación y carrera, Velarde y su equipo liderado por el piloto Anselmo Gámez, también experimentado en la competición en vuelo acrobático, se servían hasta hace unos meses de una serie de hojas de cálculo conectadas entre sí a través de macros o algoritmos, que mostraban la información en tablas y gráficas.

A raíz del acuerdo con la empresa española de simuladores Simloc, el equipo de tecnología de la compañía madrileña se puso a trabajar para ofrecer al 'Team Velarde' una herramienta más adaptada a sus necesidades.

"Lo que tenía era una solución muy limitada y necesitaba algo muy dinámico, algo con lo que pudiera interactuar, que fuera flexible tanto para el simulador, para resultados de vuelos, en lo que pudieran incluir nuevas variables, que estuviera vivo", explica a EFE el responsable de 'software' de Simloc, Andrés Barroso.

Después de varias reuniones para conocer las necesidades del piloto y su equipo, dieron a luz un programa informático que ofrece de forma visual y numérica todos los datos de velocidad, aceleración, fuerzas 'g', que muestra la trayectoria de vuelo en tres dimensiones, permite volcar los datos del avión al programa en apenas un minuto y exportar las pruebas al simulador para facilitar el trabajo de Velarde a la hora de preparar la siguiente carrera.

"Los objetivos eran reducir los tiempos para poder interpretar la información de vuelo, y diseñar una interfaz gráfica y práctica, algo que fuera útil, hecho a medida y de lo que rápidamente pudieran sacar conclusiones y aplicarlas al siguiente entrenamiento", añade Barroso.

El sistema, que llevan usando varios meses, ha cambiado la posibilidad de análisis que el equipo de Velarde tiene antes de las carreras y durante los fines de semana de pruebas, ya que en la Red Bull Air Race los pilotos apenas tienen tres mangas de entrenamientos de cinco minutos cada uno.

Estos cinco minutos suponen apenas dos vueltas al circuito, que a la velocidad que se conduce un avión deportivo de estas características -todos los participantes de la categoría tienen el mismo motor y hélice- apenas permiten ningún análisis, explica Velarde.

"Una vez dentro del avión, se vuela por sensaciones, no tengo ni tiempo para mirar a la cabina, porque estoy al límite", comenta el piloto, que soporta aceleraciones (fuerzas g) que multiplican por once su peso contra el asiento. De hecho, la organización limita por motivos de seguridad esas fuerzas a 11,5 G durante seis milésimas, por motivos de seguridad.

En ese límite trabaja Velarde, que necesita horas de preparación en el simulador para preparar las maniobras que realizará en apenas un minuto, y que bebe de los datos del avión que se vuelcan en la herramienta para mejorar en cada manga.

Con la velocidad que soporta en las vueltas, el análisis fuera del avión es fundamental para corregir trayectorias, ángulos de curva y otras cuestiones que pueden hacer ganar décimas de segundo vitales para estar más arriba en la clasificación. Y ahí es donde entra la herramienta de Simloc, denominada AVC-SR.

Para la empresa madrileña, desarrollar este tipo de aplicación fue algo completamente nuevo, ya que es una herramienta solo de 'software', sin la parte física de los simuladores que suelen elaborar para otros clientes y tiene la capacidad de introducir datos de vuelo real para interpretarlos. Además, simula una aeronave totalmente distinta a la aviación comercial.

"Las dos cosas tienen alas, pero es un concepto totalmente diferente", resume Barroso, responsable de software de Simloc, una compañía joven, con apenas cinco años de vida, que con un equipo de una veintena de profesionales ha desarrollado varios simuladores de aviación comercial y militar de bajo coste, con los que espera abrirse un hueco en el mercado. EFE

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