Bruselas, 4 ago (EFE).- La Comisión Europea (CE) puso en marcha hoy una consulta pública para mejorar el acceso transfronterizo a las pruebas electrónicas y combatir el cibercrimen de una manera más efectiva, que permanecerá abierta hasta el próximo 27 de octubre.

La comisaria europea de Justicia, Consumidores e Igualdad de Género, Vera Jourová, ya presentó en el consejo de ministros de Justicia de junio tres opciones legislativas para mejorar el acceso a pruebas electrónicas.

A partir de los resultados de la discusión entre los titulares de Justicia y las aportaciones de los ciudadanos, la Comisión preparará una propuesta legislativa.

"Es nuestro deber mantener a los europeos a salvo y asegurarnos de que los delincuentes sean llevados ante la Justicia", declaró la comisaria Jourová.

Aseguró que "el mundo en línea no puede ser un refugio seguro para los criminales" y que la delincuencia no conoce fronteras, al contrario que las investigaciones criminales, que sí "las conocen a menudo".

El delito deja con frecuencia huellas digitales que pueden servir como prueba "valiosa" en los procedimientos penales y proporcionar pistas importantes a los investigadores, indicó el Ejecutivo comunitario.

Las pruebas electrónicas podrían incluir información de abonados, tráfico o metadatos, así como datos de contenido para desarrollar las investigaciones criminales.

Aunque los procedimientos para reunir este tipo de pruebas electrónicas suelen fijarse a nivel nacional, la obtención de las mismas suele tener repercusiones transfronterizas.

Las soluciones actuales a menudo resultan insatisfactorias e incluso pueden paralizar las investigaciones, precisó Bruselas.

Por otro lado, con el objetivo de crear una iniciativa europea sobre informática de alto rendimiento, la CE abrió ayer una consulta pública para pedir opiniones sobre el futuro de la supercomputación.

"La computación de alto rendimiento tiene un enorme potencial para la ciencia, la sociedad y la inversión en la Unión Europea, debido a su capacidad para analizar grandes cantidades de datos en tiempo real", explicó la Comisión en un comunicado.

Los superordenadores pueden abordar con eficacia los desafíos sociales y científicos en áreas como el desarrollo de la medicina personalizada, la decodificación del cerebro humano, la previsión del cambio climático y la mitigación de grandes desastres industriales y naturales.

El apoyo al desarrollo de una infraestructura integrada de datos e informática de alto nivel en Europa se vio impulsado este año por la Declaración EuroHPC, firmada hasta la fecha por nueve Estados miembros de la Unión Europea (UE): Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo, Holanda, Portugal, Eslovenia y España.

Los resultados de la consulta pública, abierta hasta el 5 de septiembre, se utilizarán para preparar la iniciativa europea de computación de alto rendimiento, "elemento crucial" para el futuro de la investigación y la industria europea, aseguró la Comisión. EFE

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