Barcelona, 3 mar (EFECOM).- El precio de los nuevos contratos de alquiler de pisos subió en Cataluña un 6,8 % y un 9 % en Barcelona durante 2016, según datos de la Generalitat, que aseguran que más del 50 % de los nuevos contratos realizados en Barcelona el año pasado tenían un precio inferior a 750 euros mensuales.

En rueda de prensa, la consellera de Gobernación, Administraciones Públicas y Vivienda, Meritxell Borràs, ha presentado hoy el Informe sobre el mercado del alquiler en Cataluña de 2016, que analiza el número de contratos y el precio de las rentas durante el último año.

Borràs ha explicado que el 9 % de subida del precio está muy lejos de algunas cifras que ofrecen algunos portales inmobiliarios que, según la consellera, "son parte interesada". El 9 %, ha dicho, "no es el 15, ni el 18 ni el 26,4 %".

Sin embargo, ha destacado que los datos de la Generalitat se basan en los facilitados en los 142.714 contratos de alquiler formalizados en 2016 y registrados en el Incasol, donde se depositan las fianzas.

Hay que ser "riguroso", ha insistido Borràs, porque si no se corre el riesgo de incentivar el aumento de precios, que es "lo que queremos evitar", ha dicho.

La consellera ha destacado que el número de contratos en Cataluña se mantuvo estable en 2016, con un ligero aumento del 0,7 %, cifra que en Barcelona creció un 3,8 %.

El precio "ha aumentado de manera importante" si se compara con el IPC, pero "mucho menos de lo que explican algunos portales", según Borràs.

En Barcelona, durante 2016 se formalizaron 42.182 contratos de alquiler, con un precio medio de 801,28 euros al mes.

Según los datos de la Generalitat, en 18 de los 73 barrios de Barcelona los alquileres son inferiores a los 600 euros mensuales y en otros 9 los alquileres están por encima de 1.000 euros al mes.

Durante el año pasado, los precios subieron en Tarragona un 3,7 %; en Girona, un 6,17 %; y en Lleida un 2,05 %.

Borràs ha dicho que el gobierno catalán quiere que el alquiler sea una "opción real" y accesible para todo el mundo y ha mencionado una serie de medidas que quiere implementar, como la creación de un índice de referencia de los precios del alquiler de la vivienda, que se presentará a finales de mes y que, en septiembre, podría incluir a 14 ciudades, o la futura ley del alquiler catalana.

El presidente de la Cámara de Propiedad Urbana de Barcelona, Joan Ràfols, ha explicado que desde 2008 los precios del alquiler habían bajado y que se han recuperado en 2016, aunque si se descuenta la inflación todavía se encuentran un poco por debajo.

Ha destacado que el alquiler en Cataluña y Barcelona es un "mercado muy estrecho" y ha puesto el ejemplo de la capital catalana que, pese a ser la ciudad de España donde más alquiler hay, no llega al 30 % del parque de la vivienda.

El economista especialista en inmobiliario Agustí Jové, que ha elaborado el informe, ha explicado que el mayor incremento de precio se ha dado en las ciudades, mientras que en la Cataluña rural el aumento de precio del alquiler ha sido del 3,3 %.

Ha asegurado que en Barcelona, el 22 % de los contratos que se firmaron el año pasado tenían un precio de entre 451 y 600 euros y el 27 % oscilaban entre 601 y 750 euros, y ha negado que se trate de pisos más pequeños, ya que la superficie media en Barcelona ha pasado de los 71 a los 70 metros cuadrado, "no se trata de minipisos", ha insistido.

Jové ha explicado que las tensiones entre oferta y demanda no se deben a una burbuja inmobiliaria, sino que son "razones reales", como las necesidades de demanda acumulada o el desarrollo de nuevos mercados que son competencia, como el turístico o el de inversión extranjera.

Por su parte, el secretario de Vivienda, Carles Sala, ha asegurado que la finalización de muchos contratos de alquiler que tenían una vigencia de tres años provoca también subidas de precios, por lo que apuestan por una vigencia de cinco años.

La consellera también ha anunciado que de aquí a unas semanas se presentará el Plan Sectorial de la Vivienda. EFECOM