Pekín, 17 feb (EFECOM).- Las autoridades chinas de propiedad intelectual han concedido protección legal al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para el uso de la marca que lleva su apellido en servicios de construcción, tras una batalla legal de varios años.

La medida final, conocida esta semana tras una disputa legal que se remonta a 2006, supone que la empresa de Trump será la única entidad que podrá levantar edificios con ese nombre.

"Las autoridades chinas de protección de marcas protegen los legítimos derechos e intereses de los titulares chinos o extranjeros de derechos de marcas en un pie de igualdad", afirmó hoy en rueda de prensa Geng Shuang, un portavoz del Ministerio chino de Exteriores.

Geng eludió discutir el caso concreto de Trump pero insistió en que las autoridades chinas competentes tratan las solicitudes de protección de marcas "de acuerdo con las normas" nacionales.

El caso de Trump se remonta a 2006, cuando un hombre de negocios chino, Dong Wei, logró registrar la marca Trump para actividades y servicios de construcción. Desde entonces, el ahora inquilino de la Casa Blanca lanzó una acción legal que acaba de concluir.

En 2006 Trump era muy poco conocido en China, mientras que en los últimos dos años se ha convertido en una auténtica estrella mediática.

A partir de ahora, la empresa de Trump (con la que teóricamente el presidente no puede tener contactos sobre su gestión) podría construir edificios en China, aunque por ahora no parece políticamente viable que se pueda dar ese paso.

A pesar de esta decisión, la marca Trump sigue usándose legalmente en China para multitud de productos con los que el magnate y presidente no tiene relación, como retretes o preservativos. También existe la marca de automóviles Trumpchi. EFECOM