Isabel Fueyo

Hong Kong, 4 feb (EFE).- La ruta comercial marítima entre Asia y Latinoamérica, iniciada en 1565 por los españoles, fue la precursora de la globalización y sirve a día de hoy a potencias como China para diseñar sus planes de expansión económica.

El español Juan José Morales y el estadounidense Peter Gordon así lo defienden en un nuevo ensayo presentado esta semana en Hong Kong: "La Ruta de la Plata: China, Hispanoamérica y el nacimiento de la globalización, 1565-1815", que reclama el valor histórico de aquella línea comercial como una de las precursoras del comercio internacional actual.

El Galeón de Manila, como se conoció entonces este recorrido, se encargó de abrir y dar a conocer esta ruta comercial del Pacífico, pero además catalizó el intercambio económico y cultural, construyó las bases de la primera divisa de uso global y facilitó el entendimiento entre dos mundos diferentes.

Esta ruta, descubierta por el fraile español Andrés de Urdaneta, en 1565, permitió el intercambio comercial entre estas dos partes del mundo durante 250 años, supuso una de las hazañas más importantes de la historia de la marina española y pasó a convertirse en uno de los principales itinerarios marítimos.

Los viajes del Galeón de Manila, a través de un recorrido que unía Nueva España -actual México- con Filipinas y el este asiático, conocido popularmente como el "tornaviaje", se convirtió en un intercambio principalmente de especias, porcelana y seda traída de China por plata americana.

La ruta estableció relaciones comerciales entre España y Latinoamérica no solo con el archipiélago filipino y China; también con Japón, Camboya, Malasia y la India hasta que la Guerra de Independencia mexicana acabó con en ella en 1815.

Esa historia suele ser descuidada, a juicio del escritor español Juan José Morales, quien defiende en declaraciones a Efe la importante de traer al presente esta ruta para establecer los orígenes de lo entendido como globalización, tradicionalmente atribuido a los países anglosajones y la Revolución Industrial.

La globalización no fue una idea estatal, coinciden Morales y el autor estadounidense Gordon, sino una creación surgida a raíz de las ambiciones comerciales hispanoamericanas, de China y de Japón, de comerciar en beneficio propio, concepto que sigue existiendo actualmente, tomando como ejemplo a la actual segunda potencia mundial.

La iniciativa "Un cinturón, una ruta" del presidente chino, Xi Jinping -una combinación adaptada de las antiguas rutas de la seda, la terrestre y la marítima, para favorecer el flujo económico entre China y Asia central- "es un claro ejemplo de cómo acudir a la historia para articular su proyecto", destaca Morales.

China, con esta nueva Ruta de la Seda, "apela a ese pasado para establecer una relación más estrecha con sus vecinos de Asia Central", argumenta el español.

"De hecho esta 'Ruta de la Plata' (la del Galeón de Manila) es complementaria con la iniciativa 'Un cinturón, una ruta'", afirmó el escritor, quien ve imprescindible la necesidad de recordar esa parte de la historia para poder articular y vertebrar estas relaciones.

Según Morales, estas relaciones históricas entre China y el mundo hispano son muy poco conocidas, "hay muy pocas obras escritas o traducidas al chino que recuerden este pasado común, tampoco se conoce muy bien en España salvo en círculos académicos", apunta.

No obstante, esta ruta tiene una enorme relevancia actual para el autor español afincado en Hong Kong: "China es ya el mayor inversor en Latinoamérica, desplazando ya a Estados Unidos y a España con inversiones en infraestructuras, materias primas y cultivos en línea ascendente".

Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de EEUU, que parece ir a contracorriente de la globalización, y el interés chino por aumentar su protagonismo en el Pacífico, la historia del Galeón de Manila se erige como todo un "concepto programático" para el gigante asiático en sus aspiraciones por dominar el comercio mundial. EFE