Melilla, 17 ene (EFE).- El descubrimiento de la que está considerada como la primera composición conocida de Antonio Vivaldi ha permitido entender aspectos personales y de la música del autor italiano hasta ahora inéditos, según ha asegurado hoy uno de sus descubridores, el musicólogo melillense Javier Lupiáñez.

"No sabemos casi nada de Vivaldi", ha afirmado en rueda de prensa en Melilla este investigador, al referirse a la época de formación y a la vida personal en su juventud del compositor y violinista que nació en Venecia en 1678 y murió en Viena en 1741.

El Repertorio Internacional de Fuentes Musicales (RISM en sus siglas en francés) ha reconocido a este músico melillense y al investigador italiano Federico Maria Sardelli como descubridores de la pieza RV 820, consideraba la primera obra conocida de Vivaldi, después de que ambos llegaran a la misma conclusión en sendas investigaciones.

Tras el descubrimiento, "la contextualización del joven Vilvaldi empieza a tener más sentido", según Javier Lupiáñez, ya que "ahora sabemos quién fue su profesor", Giuseppe Torelli.

Esta composición, datada hacia 1700 y que se conserva en Dresde (Alemania), no se corresponde con las obras "del típico Vivaldi maduro, pero sí escuchas los grandes compositores de principios del siglo XVII en los que se inspiró", ha subrayado el musicólogo, afincado en La Haya (Países Bajos).

"Nos sirve muy bien para ver esas fuentes de inspiración más claramente, que en la obra posterior están más escondidas debajo de esa gran personalidad de Vivaldi", ha recalcado.

Lupiáñez ha añadido que la obra "es muy importante para poder entender a Vivaldi, sobre todo al más desconocido" de su época de juventud.

El músico ha comparecido acompañado junto a su compañera del grupo de música barroca Scaramuccia la violonchelista Inés Salinas y a la consejera de Cultura de Melilla, Fadela Mohatar.

El melillense buscaba en 2014 obras anónimas en un archivo de Dresde para el repertorio de su grupo, entre las que tras una larga investigación descubrió "por casualidad" la sonata antes desconocida del compositor de "Las cuatro estaciones" y otra pieza denominada RV 205/2, que también ha sido reconocida como obra de Vivaldi.

"Me resultó casi imposible que con los millones que musicólogos que hay detrás de Vivaldi puede haber aún piezas que sean anónimas", ha confesado. EFE