Madrid, 11 dic (EFE).- El fiscal pide entre 10 y 12 años de cárcel para cada uno de los siete miembros de una célula yihadista desarticulada en marzo de 2015 que desarrollaba una gran actividad propagandística del Dáesh y de captación de adeptos para viajar a Siria e Irak y para actuar en España como "lobos solitarios".

Los siete tendrán que comparecer el lunes en un juicio que se celebrará en la Audiencia Nacional y en el que el fiscal solicitará 12 de años de cárcel para el cabecilla del grupo, Abdelouahab Tahtah, por un delito de integración en organización terrorista.

Otros seis integrantes de la célula se enfrentan a una petición del Ministerio Fiscal de diez años de prisión por ese mismo delito: se trata de Illiace Ben Alí, Ismael Boufarcha González, Nassira Benayed, Mohamed El Amrani Jamai, Yassir El Harrak y Younes Tourbai Chouhaidi. Para este último, el fiscal también solicita un año de cárcel por tenencia ilícita de armas.

Según el escrito de conclusiones del fiscal, formaban un grupo operativo local que gestionaban hasta 42 perfiles en las redes sociales y habían constituido 10 paginas para debates y manifestaciones públicas de apoyo al Dáesh.

Una de esas páginas funcionaba bajo la denominación de "El Islam entró en mi corazón como algo extraño", según el escrito, que destaca también el grupo de Faceboock que crearon bajo la denominación "Debate abierto, religión de la verdad, solo con pruebas".

La plena consolidación del grupo tuvo lugar entre noviembre de 2014 y febrero de 2015, aunque después dos de sus miembros -El Harrak y El Amrani- se desmarcaron tras un viaje a Marruecos en el caso del primero y en los preparativos de un traslado a ese país en el caso del segundo

Todos tenían contactos constantes con Mohamed El Amin AAbou, en rebeldía y responsable de la célula de captación en el exterior.

El fiscal resalta los dos tipos de actividades que la célula realizaba: una de propaganda del Estado Islámico, en la que también incitaban a la comisión de actos violentos, y otra de captación de combatientes para integrarse en las filas del Dáesh en Siria o Irak o para cometer atentados en España como "lobos solitarios".

Dentro de sus actividades propagandísticas, la célula difundía mensajes antisemitas y de incitación al odio. Por ejemplo, llegaba a culpar a Estados Unidos de los "genocidios" en Irak y Gaza o emitía vídeos con la quema de banderas estadounidenses e israelíes con la leyenda "vuestras banderas arden como vosotros arderéis en el infierno".

Mensajes y vídeos, muchos de ellos de elaboración propia, en los que también justificaban los atentados del 11S y del 11M, publicitaban las decapitaciones y ensalzaban el martirio.

Tal era su radicalización que, en el caso de uno de ellos, se comprobó cómo aleccionaba a su hijo de dos años hasta el punto de que el pequeño ya decía que de mayor quería ser yihadista.

Incluso, llegaron a proferir en las redes amenazas contra el Rey Felipe VI. EFE