Mérida, 9 nov (EFE).- El Club Magic de Mérida implantará un programa de ajedrez para ayudar a la reinserción de los presos de 17 cárceles de alta seguridad de México tras el éxito obtenido con el primero que ha puesto en marcha en un penal de ese país.

El Magic ha sido campeón de Europa de clubes y en sus filas militó, con 13 años, el campeón del Mundo noruego Magnus Carlsen.

El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna; y el presidente del club, Juan Antonio Montero, han expuesto hoy los resultados del programa "Nuestro ajedrez reinserta", que fomenta los valores ético-cívicos a través de la práctica de este juego.

Según el alcalde, en julio de 2015 el Ayuntamiento de Mérida firmó un convenio de colaboración con el Magic y la Fundación Kasparov para fomentar entre los más jóvenes los valores formativos del ajedrez.

Para el presidente del club emeritense, la firma del acuerdo supuso un "aldabonazo" a la labor social que realizan, ya que son una entidad pionera en el trabajo en centros penitenciarios, según un comunicado del Ayuntamiento.

En este sentido, ha recordado que trabajan en los dos centros penitenciarios extremeños (Cáceres y Badajoz), ininterrumpidamente desde el año 2009, para aportar un enfoque vital más estratégico y menos impulsivo, con vistas a una mejor reinserción social.

Al comprobar que la actividad funcionó, el club lo adaptó durante un año para el Centro Federal de Readaptación Social 1 Altiplano de México, el más antiguo de este país, y consiguió un importante éxito entre los internos y las autoridades del país.

"Sus resultados han sido muy positivos: reducción de la tensión emocional y cambio de actitud en las personas procesadas y sentenciadas", ha señalado Montero.

El siguiente paso que quiere dar el Club Magic es la formación de profesionales y monitores para implantar este programa en esos 17 centros de alta seguridad mexicanos.

La Fundación Kasparov forma en España a profesores y monitores, y en México, donde ya ha formado a miles de ellos, quiere alfabetizar en ajedrez a alrededor de diez millones de niños en los próximos cinco años. EFE