Barcelona, 27 oct (EFE).- El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús María Barrientos, ha culpado hoy a los partidos de contribuir a politizar la justicia al personarse como acusación popular en casos judiciales, mientras ha evitado valorar las causas derivadas del proceso independentista catalán.

Barrientos ha zanjado así las preguntas planteadas por JxS, la CUP y CSQP sobre la politización de la justicia en Cataluña, donde el expresidente de la Generalitat Artur Mas está a punto de sentarse en el banquillo por la consulta del 9N y se ha abierto una investigación a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, por permitir la votación de la hoja de ruta independentista.

En su comparecencia, el presidente del TSJC, que forma parte de la sala de admisión que esta semana ha acordado abrir una investigación a Forcadell, no ha tenido ocasión de encontrarse con la presidenta del Parlament -como suele ser habitual-, dado que ésta se encuentra de viaje oficial en Roma.

Mas allá de su concisa insinuación sobre la contribución de los partidos a politizar la justicia, Barrientos ha esquivado el envite de los grupos de JxS, CSQP y la CUP para que se pronunciara sobre la respuesta judicial ante actuaciones vinculadas al proceso independentista en Cataluña.

El magistrado, de la asociación moderada de jueces Francisco de Vitoria, ha apuntado que los partidos "deberían hacer un examen" de los motivos por los que la justicia está politizada y ha recordado que hay formaciones personadas en la causa contra el exdirector de Catalunya Caixa Narcís Serra -donde la CUP ejerce la acusación popular- y en otros asuntos enjuiciados en el Tribunal Supremo (TS).

"Esas son las actuaciones que introducen esos elementos de politización", ha opinado el presidente del TSJC, que cree que el hecho de que un partido político esté personado en una causa judicial "contribuye a ese escenario".

El presidente del TSJC ha obviado también las críticas del diputado de la CUP Benet Salellas, que ha acusado a la judicatura de ser "muy obediente" con la ley, pero "desobediente" con derechos fundamentales que están por encima de ella, en materias como la vivienda o el independentismo, y ha defendido la "desobediencia" civil en casos como el concejal de Vic (Barcelona) Joan Coma, acusado de sedición.

"Sobre desobediencia comprenderá que no sea yo quien tenga que hacer ningún tipo de apunte a las consideraciones que me ha hecho llegar", ha espetado el presidente del TSJC, que ha apuntado que "si hay leyes injustas, a quien toca ajustarlas no es a los jueces".

Por otra parte, Barrientos ha admitido la preocupación de la sala de gobierno del TSJC por el descenso de sentencias dictadas en catalán en el año 2015, que suponen el 8,40 % del total, cuatro puntos menos que en 2014.

Barrientos, sin embargo, se ha mostrado contrario a que el conocimiento del catalán sea un requisito para los jueces, en vez de un mérito preferente como actualmente, porque a su parecer ello convertiría a Cataluña en un "desierto judicial", debido al escaso número de jueces que eligen esta comunidad como destino.

Barrientos ha comparecido en el Parlament para exponer la memoria del TSJC del año 2015 y avanzar algunos datos de 2016, que revelan un descenso del 30 % de los asuntos ingresados en los juzgados respecto a los del ejercicio anterior, principalmente porque los asuntos penales se han reducido a la mitad. EFE.

rg/rq/ram