Santander, 27 sep (EFECOM).- La Sociedad Nuclear Española (SNE) ha advertido hoy de que las medidas fiscales, a su juicio "discriminatorias", que entraron en vigor en 2013 están "estrangulando" el desarrollo de un sector que "está funcionando muy bien" pero cuya rentabilidad ve "en riesgo".

Según el presidente de la SNE, José Ramón Torralbo, estas medidas han derivado en un aumento de los costes que ha cifrado en más del 20 por ciento, han obligado a hacer ajustes y además se unen al impacto negativo del descenso en la demanda energética de los últimos años.

"No pedimos subvenciones, sino que los costes se puedan asumir", ha subrayado Torralbo en la presentación en Santander de la 42 reunión anual de esta sociedad, que agrupa a mil profesionales del sector nuclear.

Para el presidente de la SNE "sería una lástima" que por razones fiscales y no empresariales, se llegara a cerrar instalaciones "absolutamente productivas" dentro de un sector "puntero" internacionalmente que está "tirando del país" y que da trabajo cualificado a 30.000 personas, entre empleos directos e indirectos.

Torralbo ha vuelto a reclamar una política que pase por un marco regulador estable y predecible a largo plazo y un pacto de estado que reconozca la importancia del sector nuclear, en lugar de seguir aplicando medidas que, en su opinión, "pueden ser más ideológicas que racionales".

Entre los argumentos que esgrime para reclamar ese gran acuerdo está que la energía nuclear no emite gases de efecto invernadero, y por sexto año consecutivo, ha generado más del 20 por ciento de la energía que se consume en el país con un 7,7 por ciento de la potencia instalada, lo que la sitúa a la cabeza en producción por delante, en 2015, del carbón y la eólica.

Además ha subrayado que es fiable y estable, sin las interrupciones de algunas renovables, y que la tendencia internacional es el incremento del número de centrales, además del aumento de su vida útil, esta última otra de las reivindicaciones del sector en España.

Según la SNE, alargar la vida de las centrales de 40 a 60 años dinamizaría la economía y el empleo, reduciría la contaminación atmosférica y además disminuiría la dependencia del exterior de un país que no cuenta con petróleo y gas para abastecerse. En España hay en funcionamiento ocho, con una edad en torno a los 30 años y cuyas autorizaciones se renuevan cada década.

La industria nuclear de España aporta 2.800 millones de euros anuales al PIB e invierte unos 70 millones al año en investigación y desarrollo.

En el congreso de Santander participará el comisario europeo para Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, que intervendrá este jueves en un debate sobre el futuro del sector nuclear.

En la reunión se abordarán otros aspectos de la tecnología nuclear, como su uso en la medicina y su contribución al desarrollo humano.

Según la presidenta del comité organizador, María Eugenia Vega, reunirá a más de 600 congresistas y tendrá un retorno económico en Santander de un millón de euros. EFECOM

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