París, 27 sep (EFECOM).- El juicio contra 15 empleados de Air France acusados de agredir a dirigentes de la aerolínea en 2015 y de haber rasgado la camisa a dos de ellos en una imagen que dio la vuelta al mundo comenzó hoy en medio de una gran expectación en Bobigny, a las afueras de París.

Cinco de los acusados, contra los que pesa el cargo más grave -violencia voluntaria en reunión, penado con hasta tres años de cárcel y 45.000 euros de multa- ya no trabajan para Air France, porque fueron despedidos al término de un procedimiento sancionador.

Los otros diez están encausados por haber forzado las verjas y haber permitido que el 5 de octubre de 2015 un grupo de manifestantes invadiera la sede donde se desarrollaba una reunión del comité central de empresa de la aerolínea, en la que la dirección debía detallar un plan de reestructuración, en el que se preveía un anuncio de reducción de plantilla.

Esa irrupción de decenas de personas terminó en ataques contra el director de recursos humanos, Xavier Broseta, y el responsable de la actividad de larga distancia, Pierre Pissonier, a los que a fuerza de forcejeos rasgaron sus camisas. Finalmente, los directivos tuvieron que ser sacados por agentes de seguridad con el torso desnudo.

Broseta y Pissonier acudieron hoy al Tribunal de Bobigny. Como acusación particular, la empresa reclama un euro simbólico por daños y perjuicios.

Se espera que la defensa solicite la absolución de los quince encausados en este juicio que se había aplazado el pasado mayo, y que termina mañana, aunque la sentencia puede tardar unos días o incluso unas semanas en hacerse pública.

Los contenciosos judiciales por este incidente no terminarán aquí, ya que el próximo 9 de diciembre Air France tendrá que responder ante el mismo Tribunal Correccional de Bobigny de las denuncias de la Confederación General del Trabajo (CGT) por supuestos obstáculos al funcionamiento del comité de empresa.

La CGT, que convocó a un paro coincidiendo con el juicio, y que es el sindicato de buena parte de los que se sientan en el banquillo, había denunciado en agosto por boca de su secretario general, Philippe Martínez, la acción del Gobierno francés en este asunto, y en particular su validación al despido de los cinco trabajadores sancionados.

El estallido de violencia del 5 de octubre de 2015 se produjo en un clima de conflicto en el interior del grupo Air France-KLM, que desde 2011 ha vivido sucesivos planes de ajustes con reducciones de plantilla. EFECOM