Irene Dalmases

Barcelona, 20 ago (EFE).- El actor Fermí Casado empezó a ser conocido por el gran público gracias a su participación en 1994 en la serie de TV3 "Estació d'Enllaç". Hace cinco años decidió "reinventarse" y, aprovechando su experiencia encima de las tablas, ahora enseña a hablar en público a partir de técnicas teatrales.

En una entrevista con Efe, el sabadellense, que acaba de publicar el libro "Present-Acción" (Editorial UOC), comenta que fue en 2011 cuando empezó a "coquetear" con la idea de mostrar todo su aprendizaje fuera de los escenarios, pero sin dejar de divertirse, centrándose en la oratoria.

"Vi muy claro -comenta- los paralelismos existentes entre una cosa y otra y también la necesidad que tienen cada vez más profesionales de mostrar sus dotes de comunicación para su día a día. Como ya decía Aristóteles, saber explicar una idea es tan importante como la idea misma".

Advierte que en este tiempo ha ido perfilando sus planteamientos, siempre teniendo en cuenta las características de sus diferentes alumnos.

Se trata de que ante un auditorio determinado, ya sea ante cuatro personas o cuatrocientas, se sientan "más seguros, creíbles y convincentes" a partir de técnicas basadas en lo que los actores llevan a cabo cuando suben a un escenario.

A su juicio, "lo importante es siempre el mensaje y la forma de expresarlo y aquí es donde entran técnicas tanto de voz como de comunicación no verbal, de seguridad, entusiasmo, pasión".

Casado, que ha participado en obras teatrales como "El alcalde de Zalamea", de Calderón de la Barca, o en una versión de "L'estiueig", de Carlo Goldoni, desvela que prepara siempre un mínimo de cuatro sesiones con sus interlocutores, en los que va mostrando la manera de afrontar una presentación en público y a los que da deberes para hacer en casa.

Por otra parte, deja muy claro que en estos encuentros no hay ni "visualizaciones, ni dramatizaciones o psicodrama. No recreamos la muerte de ningún ser querido ni un accidente, porque eso queda para las escuelas de interpretación", remarca.

En estos contactos, "lo que hay es mucha simplicidad y sentido común para que los conceptos puedan ser explicados de una forma simple y se obtengan los mejores resultados".

En este punto, el actor reflexiona que en la mayoría de las presentaciones en público a las que asiste, "se está muy lejos de alcanzar todo el potencial, de manera que o los cursos sobre oratoria no acaban de funcionar o no se da a las presentaciones en público la importancia que se merecen".

Aunque no obvia que hay personas con dotes naturales para enfrentarse al público, Fermí Casado defiende que todo el mundo, con un poco de preparación, pueden pronunciar una conferencia.

"El estrés, es evidente que a cada uno le afecta de una manera diferente, y hay quien se pone muy nervioso, pero se trata de ayudar a gestionar eso y a centrarse sólo en lo que ocurre durante una hora y en un lugar determinado", destaca.

Además, insiste en que debe quedar claro que "una presentación en público es siempre una oportunidad para crecer como persona y como profesional".

Con su vida muy centrada en enseñar este método de oratoria y en presentar el libro, tanto por España como por Sudamérica, Casado reflexiona sobre el mundo del teatro, que considera se encuentra en "un momento difícil, con pocos proyectos en los que intervengan muchos personajes". EFE