Bilbao, 11 jul (EFECOM).- La empresa Industria de Turbopropulsores (ITP), con sede en Zamudio (Bizkai), se ha convertido en 27 años en una de las "joyas de la corona" de la industria vasca por su alto nivel tecnológico y de internacionalización.

Hoy, la ingeniería vizcaína Sener, accionista mayoritario de la empresa, ha comunicado la venta al grupo Rolls-Royce de la participación del 53,1 % que mantenía en ITP por unos 720 millones de euros, una operación que está previsto que se cierre, previa obtención de las autorizaciones pertinentes, a principios de 2017.

De esta forma, el grupo Industria de Turbopropulsores será propiedad exclusivamente de la británica Rolls-Royce, aunque mantendrá su sede social en el Parque Tecnológico de Bizkaia, ubicado en Zamudio.

La noticia de la venta de ITP se conoce unas semanas después de que se confirmara la venta de otra de las grandes empresas industriales vascas, el fabricante vizcaíno de aerogeneradores Gamesa, que se ha fusionado con la división correspondiente del gigante alemán Siemens, que tendrá la mayoría de la nueva sociedad.

El grupo Industria de Turbopropulsores se creó en marzo de 1989, con motivo del programa internacional del motor del caza Eurofighter, por la ingeniería vizcaína SENER, accionista mayoritario con un 53,125 %, y Rolls-Royce, el otro socio con un 46,875 % del capital, y con el apoyo de los Gobiernos vasco y español y la Diputación de Bizkaia.

El pasado año, la compañía tuvo una facturación de 710 millones, lo que supone un crecimiento del 9,3 % respecto a 2014, con incrementos en todas sus unidades de negocio: 6,6 % en Aviación Comercial; 3,4 % en Defensa y un 25,8 % en Soporte en Servicio.

Por tanto, ITP es la mayor empresa del potente sector aeronáutico vasco (representa el 6,1 % del PIB de Euskadi según el clúster Hegan), cuya creación impulsó como empresa tractora, ya que sus ventas representan el 36,7 por ciento de todo el sector en Euskadi.

En la conmemoración de su 25 aniversario, el lehendakari, Iñigo Urkullu, subrayó que esta empresa era un ejemplo de la política industrial que anhela el Gobierno Vasco al conjugar "las 4 i: inversión, innovación, industria e internacionalización".

"Sois el motor turbopropulsor de Euskadi", dijo entonces el lehendakari ante los directivos y trabajadores del Grupo ITP.

El Grupo ITP, que en 2015 destinó 57 millones de euros a I+D+i, diseña y fabrica componentes y módulos para motores aeronáuticos y turbinas de gas para barcos y también se dedica al mantenimiento de motores de aviación. La empresa cuenta con 18 centros productivos en España, Gran Bretaña, Malta, Estados Unidos, India y México y una plantilla de 3.000 trabajadores, un tercio de los cuales son ingenieros, con una edad media de solo 37 años.

En Bizkaia se ubica su principal planta, la de Zamudio, además de las fábricas de su filial de componentes cerámicos para turbinas PCB (la antigua Precicast), con una planta en Barakaldo y otra que se está levantando en Sestao.

ITP trabaja para los principales fabricantes mundiales de aviones y helicópteros, tanto comerciales como militares, como Airbus, Boeing, Embraer, Lockheed o Bombardier, y también participa en el cohete Ariane 5. EFECOM